VoltAero, un joven **aviador** francés, ha caído en **redireccionamiento judicial** debido a problemas financieros. Jean Botti, su **CEO** y fundador, se siente optimista sobre el futuro de la empresa, a pesar de las dificultades. La compañía se especializa en la fabricación de **aviones descarbonizados** y opera desde el aeropuerto de Rochefort Saint-Agnant, en **Charente-Maritime**. Sin embargo, el reciente fallo del tribunal de comercio de La Rochelle ha empañado esa visión positiva.
Botti ha descrito esta situación como “un **golpe duro**”, relacionado con las dificultades de su **potencial inversor**, el grupo francés **ACI**, que también ha sido colocado en **redireccionamiento judicial**. El acuerdo que se anunció en julio, durante el **Salón Internacional de Aeronáutica y Espacio** de Le Bourget, tenía la intención de incorporar a un nuevo socio de origen malayo, **SEDC Energy**. Este revés ha llevado a VoltAero a enfrentar serias **turbulencias financieras**.
«On était les rois du pétrole»
“En julio, después de Le Bourget, éramos **los reyes del petróleo**… En septiembre, ¡patatras! La gran sorpresa”, resume Jean Botti. Considera que este redireccionamiento es, en cierto modo, una **protección** necesaria para la empresa y sus 35 empleados. VoltAero ahora se enfrenta al desafío de encontrar una solución y **financiación** en el plazo de un mes. Botti ha indicado que la compañía necesita “**algunos millones**” para continuar operando.
En noviembre de 2024, VoltAero inauguró su primer **sitio de ensamblaje** cerca de Rochefort, con el objetivo de producir el **Cassio 330**, un avión **híbrido** que combina propulsiones térmicas y eléctricas. Además, tiene planes para otros modelos, esperando ingresos de hasta 12 pasajeros en un rango de 1,200 kilómetros para 2030. Este es un gran paso en la evolución de los aeronautas modernos, que buscan **cero emisiones**.
Lancé avec des fonds publics
VoltAero ha sido **sostenido** por **fondos públicos**, con cerca de 4.5 millones de euros de inversión para construir su instalación. A pesar de este apoyo, Botti ha lamentado que el **capital privado** tiene dificultades para apoyar industrias como la aeronáutica en Francia. “Es más fácil invertir en **IA**. Hay una falta de interés por parte de los **inversores** hacia el sector industrial”, ha expresado. A pesar de esto, VoltAero no planea rendirse y está decidido a superar esta crisis, con la expectativa de hacer volar su **prototipo el próximo año**.
La situación de VoltAero refleja los desafíos que enfrentan muchas startups en el sector aeronáutico, especialmente en un contexto de creciente preocupación por la sostenibilidad y descarbonización. Aunque han conseguido apoyos gubernamentales significativos, la falta de interés del sector privado podría limitar su crecimiento y desarrollo. Sin embargo, la determinación y el compromiso de Jean Botti y su equipo son un indicativo de que están dispuestos a luchar por el futuro de la compañía y del transporte aéreo ecológico. La industria debería prestar atención a su evolución, ya que su éxito o fracaso podría sentar un precedente para otras empresas emergentes en el campo de la aviación sostenible.
