
En las nudosas carreteras que cruzan las colinas de Livradois, en el departamento de Puy-de-Dôme, las **silhouettes** metálicas llaman la atención. En Chadeleuf, cerca de Issoire, los **campos de cebada** de Hervé Malgat están ahora coronados por una inmensa **ombrière solar**, la primera de su tipo en Francia. Estos paneles, montados sobre largos brazos de acero, se mueven lentamente de este a oeste.
«No siguen al sol como un girasol», sonríe el agricultor. «Son **pilotados a distancia**», agrega. No hay automatización total: el movimiento es controlado de forma remota. «Los **trackers** se adaptan no solo al sol, sino también a las condiciones meteorológicas y a las necesidades de los cultivos», explica Pierre-Yves Lambert, director general de TSE, la empresa que ha desarrollado estas innovadoras ombrières.
«Es una verdadera **asociación** entre el sol y la tierra», resume Hervé Malgat, el primer agricultor de Francia en aceptar probar este sistema innovador en una parcela de aproximadamente **un hectárea**. «Sigo cultivando como antes, pero con una protección adicional. Y la **producción de electricidad** permite alimentar nuestros territorios». Esta cohabitación entre agricultura y energía es un modelo que se desea replicar.
Neuf ans d’étude sur la parcelle
La energía generada es inyectada en la **red nacional**, mientras que el agricultor recibe un ingreso complementario. El modelo descansa en la convivencia: el terreno se sigue explotando, TSE instala y mantiene el equipo, y un **contrato** une al propietario de la parcela, al agricultor y a la empresa. Estos contratos, firmados por **40 años**, contemplan el desmantelamiento total al final del ciclo del proyecto.
Para TSE, esta ombrière representa un **cambio** significativo. «No queremos una energía solar que avance sobre tierras agrícolas, sino un modelo en el que ambas coexistan», insiste Pierre-Yves Lambert. Un programa científico de **nueve años**, realizado en colaboración con la Cámara de Agricultura de Puy-de-Dôme, evaluará los **rendimientos**, la calidad del suelo y la resiliencia de los cultivos. El objetivo es demostrar que las cosechas mantienen al menos el 90% de su **productividad**, como exige la ley.
Detrás de esta primera experimentación, TSE tiene mayores ambiciones. «La agricultura y la energía son dos pilares de nuestra **soberanía**», recuerda su líder. «Estamos desarrollando una tecnología **francesa**, diseñada y fabricada aquí, para producir una electricidad descarbonizada y **competitiva**». En Chadeleuf, la apuesta parece estar convenciendo, incluso a las **vacas** que encuentran refugio naturalmente bajo la sombra de los paneles.
La iniciativa de Hervé Malgat refleja un enfoque innovador hacia la agricultura sostenible, especialmente en un momento donde la sostenibilidad y la eficiencia energética son prioritarias. La implementación de tecnologías como las ombrières solares no solo promueve la producción eficiente de energía, sino que también protege el medio ambiente y asegura la viabilidad de la agricultura en el futuro.

