El **gobierno estadounidense** ha comenzado a despedir funcionarios, una amenaza que fue **anunciada** durante varios días por Donald Trump en un intento de presionar a los **demócratas** y romper el **bloqueo presupuestario**. Este conflicto ha resultado en un **shutdown** de dos semanas, y no parece haber una solución a la vista. El director del **Presupuesto de la Casa Blanca** (OBM), Russ Vought, anunció en sus redes sociales que las “reducciones de personal han comenzado” para los **funcionarios federales**.
Hasta el momento, más de **4,200 funcionarios**, que trabajan en al menos siete **ministerios diferentes**, ya han recibido avisos de despido, según documentos judiciales publicados en California en el contexto de una acción legal presentada por **sindicatos** para proteger los empleos.
Los despidos están ocurriendo en el **Departamento del Tesoro** (más de 1,400 personas), en la **Agencia de Salud de EE. UU.** (al menos 1,000) y en los ministerios de **Educación**, **Comercio** y **Ciberseguridad** del **Departamento de Seguridad Nacional**, según un documento del **Departamento de Justicia**. La ley establece que el gobierno debe proporcionar a los trabajadores un **preaviso** de 60 días antes de cualquier despido, aunque este plazo puede reducirse a 30 días, según argumentan los sindicatos. Un juez se pronunciará sobre el caso el **15 de octubre**.
Se desconoce si el número de despidos es parte de un plan más amplio que implica la salida de aproximadamente **300,000 funcionarios federales civiles** que ya debían abandonar sus trabajos este año debido a una campaña de reducción de personal. Este contexto ha llevado a una creciente preocupación entre los trabajadores del gobierno y sus familias.
No ceder a las tácticas de presión de Trump
El **viernes**, Donald Trump acusó nuevamente a los demócratas de ser responsables de la situación actual y amenazó con enfocarse en los sectores del gobierno defendidos por ellos. El debate se centra particularmente en el **Affordable Care Act**, que proporciona cobertura de salud a 24 millones de estadounidenses. Los **republicanos** tienen la mayoría en ambas cámaras del **Congreso**, pero necesitan los votos demócratas en el **Senado** para aprobar cualquier medida que financie al gobierno.
Los demócratas han afirmado que no cederán ante las tácticas de presión de Trump. El líder demócrata en el Senado, **Chuck Schumer**, sostuvo, “Mientras los republicanos no tomen las cosas en serio, asumirán esta responsabilidad: cada empleo perdido, cada familia perjudicada, cada servicio destruido se debe a sus decisiones”. Esta postura ha llevado a un incremento en la tensión entre ambos partidos.
Algunos republicanos han expresado su oposición a los despidos, incluyendo a la senadora de Maine, **Susan Collins**, quien es presidenta de la **comisión de créditos del Senado**. Collins indicó: “No importa si los empleados federales trabajan sin salario o están de licencia, su labor es extremadamente importante para servir al público”. Este tipo de comentarios resalta una posible **división** dentro del partido republicano sobre la mejor manera de abordar la crisis actual.
Alrededor de 1,300 avisos de despido en el Tesoro
Ese mismo día, muchos funcionarios federales comenzaron a recibir salarios reducidos por los **diez primeros días del shutdown**. Cientos de miles de empleados han sido instruidos para no presentarse al trabajo, mientras que otros, incluidos los **dos millones de militares activos**, continúan con sus misiones sin saber si recibirán su salario el **15 de octubre**.
En el Tesoro, donde se estarían llevando a cabo 1,300 avisos de despido, el **Servicio de Impuestos Internos** (IRS) es uno de los organismos más afectados. Aproximadamente el **46%** de los **78,000 empleados** de la agencia han sido colocados en **licencia sin salario**. Esto marca un impacto significativo en la capacidad del gobierno para operar eficientemente y recaudar impuestos.
Donald Trump ha mostrado desdén hacia la **Agencia de Ciberseguridad y Seguridad de Infraestructuras** (CSI) en el pasado. Después de las elecciones de 2020, el director de esta agencia afirmó que no había evidencia de que los sistemas de votación fueran comprometidos, como afirmó el candidato derrotado. Esto ha llevado a un clima de tensión y desconfianza que agrava la situación y la crítica a la gestión del gobierno en el actual contexto de crisis.
