Liquidada por el tribunal de comercio de Reims (Marne), el martes 7 de octubre, la **cooperativa Set Up** deja a 14 empleados en una situación precaria y a 80 emprendedores en circunstancias difíciles. Pese a que las cosas parecían ir bien para esta estructura creada en **2017** de una forma original, la situación se tornó complicada rápidamente. Según lo que nos explicaba David Leroy, su fundador, al presentar su proyecto estrella: **La Magdeleine**, esta cooperativa de emprendedores permitía a los independientes unirse para obtener un **estatus de emprendedor asalariado**, disfrutando así de las ventajas del trabajo por cuenta ajena, como el derecho al **desempleo**, las contribuciones a la **jubilación** o el **seguro de salud**.
Un tercero que ha agravado la situación
La Magdeleine, bajo el amparo de Set Up, propietaria del 51% de las acciones, requirió una inversión de **un millón de euros**, pero enfrentó retrasos significativos y su plan de financiación no estaba completo. Este audaz espacio, concebido como un **tercero-lugar** innovador, abrió sus puertas en **febrero** y ofrecía un bar, un restaurante, oficinas y un espacio de coworking en pleno centro de Reims. Sin embargo, a pesar de sus intenciones, la situación financiera de Set Up ya era precaria antes de la apertura. Nicolas Gillet, quien asumió la dirección de Set Up el verano pasado tras la baja médica de Leroy, explica que “La Magdeleine” terminó por “agravar una situación que ya era tensa”.
En el momento en que Gillet se hizo cargo, la empresa enfrentaba una crisis que parecía inminente. Al inicio, se detectaron **300,000 euros en deudas**, una cifra que, según el director, era manejable dado un **ingreso** proyectado de **2 millones de euros**. Gillet había asumido la gerencia con la esperanza de implementar un **plan de reestructuración**. Sin embargo, la realidad pronto demostró ser más sombría. “Con el paso del tiempo, descubrimos nuevas deudas”, afirma Gillet. Al final, el pasivo total ascendía a la asombrosa cifra de **1.7 millones de euros**.
Sumando a la tragedia, casi **400,000 euros** de efectivo, que los miembros de Set Up habían confiado a la cooperativa, se desvanecieron. “Hay un fuerte sentimiento de **traición**, porque la cooperativa se supone que debía garantizar la seguridad de los emprendedores y, al final, no queda nada”, comparte Gillet, quien revela que algunos invirtieron hasta **40,000 euros** en esta aventura y ahora deben comenzar de nuevo desde cero.
Las quejas se centran en el antiguo gerente y fundador, cuya gestión es considerada como **opaca**. “No estábamos al tanto de nada; descubrimos que la tesorería de los emprendedores había sido utilizada para pagar **salarios**, realizar reformas y cubrir otros gastos operativos”, se queja Gillet. Esta situación oscura ha estado ocurriendo durante mucho tiempo, y ahora, “por el momento, nos centramos en los 80 emprendedores afectados, intentando obtener una compensación por su último mes de salario y por su desempleo. El periodo de las denuncias vendrá más adelante”, asegura.
Impacto en la comunidad emprendedora
La disolución de Set Up y la crisis financiera de La Magdeleine no solo han impactado a los empleados directos, sino que también han creado un **efecto dominó** en la comunidad emprendedora de Reims. Alrededor de **80 emprendedores** estaban asociados con la cooperativa, y ahora se encuentran en una situación de incertidumbre. Muchos de ellos han perdido las inversiones que hicieron con la esperanza de un futuro seguro. Este caso subraya la importancia de una gestión empresarial **transparente** y de un manejo financiero efectivo, especialmente en el ecosistema de las cooperativas, que deben ser refugios de confianza y colaboración.
La historia de Set Up resuena como una **advertencia** para otros modelos de negocio colaborativos. Es esencial que los emprendedores que buscan seguridad a través de cooperativas estén atentos a la gestión y las prácticas de esos modelos. La situación de La Magdeleine invita a reflexionar sobre cómo se deben gestionar las finanzas en estos entornos y la necesidad de tener mecanismos de control y **auditoría** eficaces.
La quiebra de la cooperativa Set Up es un claro recordatorio de las fragilidades que pueden existir en un negocio, especialmente en tiempos de incertidumbre económica. Se deben aprender lecciones para construir un futuro más sólido en el panorama emprendedor.
