
A causa de la invasión de **pájaros** en la terraza superior, Sarah y Mickaël viven un verdadero infierno. El problema no solo radica en el hedor, sino también en las consecuencias que esta situación tiene para su **salud**. El joven de 27 años ha tenido que lidiar con una grave infección provocada por las **excretas** de las palomas, según relata “Le Dauphiné Libéré”.
Frente a su edificio, la **escena** es horrible. Plumas y heces de palomas cubren el suelo. En el interior, el aire es **irrespirable**. El periódico Le Dauphiné Libéré se ha acercado a Sarah*, de 40 años, quien reside en el segundo piso de un **vivienda** social en Villefontaine (Isère). Ahora, ella sale **mascarilla** en mano por las áreas comunes: “Todo esto es por las palomas”, se lamenta.
Desde hace meses, su apartamento ha sido invadido por constantes **nuisances**: olores, suciedad, y polvo provenientes de las **deyecciones**. Su vecina de enfrente alberga decenas de aves en su balcón. “Vivo al lado de un corral de aves al aire libre”, describe Sarah, quien ha dejado de abrir sus **ventanas**.
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La intervención de la ARS
Su hermano Mickaël*, de 27 años, quien estuvo hospedado en su casa a principios de julio, cayó gravemente enfermo después de dormir cerca de una ventana abierta. Fue **hospitalizado** en Vénissieux y se le diagnosticó una **criptococosis** meníngea, una infección causada por un hongo presente en las excrementos de las palomas. “Temíamos un cáncer, una leucemia… Mi vida estuvo en juego”, confiesa el joven padre, quien ha perdido 12 kg.
A pesar de las múltiples denuncias hechas por Sarah desde 2023, la **situación** no ha cambiado. Ella ha decidido dejar de pagar su renta y ha alertado a la **Agencia Regional de Salud**. “Con cada respiración me pregunto cuál será el impacto en mi salud”, expresa.
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En cuanto a Mickaël, está sometido a un tratamiento intenso de un año: “Cada vez que subo algunas escaleras, me quedo sin aliento. Perdí un mes al lado de mi hijo, pero pude haber perdido mi vida por una simple cuestión de palomas”.
*Nombres ficticios utilizados por el Le Dauphiné Libéré.
La situación que viven Sarah y Mickaël no solo es angustiante, sino que también pone de manifiesto la falta de atención a problemas de salud pública provocados por la presencia descontrolada de aves en áreas urbanas. La enfermedad que afectó a Mickaël resalta la gravedad de las infecciones que pueden surgir en condiciones sanitarias deficientes. Si bien las palomas han sido parte del paisaje urbano durante años, su proliferación descontrolada puede tener consecuencias devastadoras. Es urgente que las autoridades locales tomen medidas efectivas para prevenir estos problemas y proteger a los ciudadanos de riesgos que pueden resultar fatales. Urge un balance entre la convivencia con la fauna urbana y la salud pública, y es responsabilidad de todos trabajar para lograrlo.




