
Paris es una ciudad que nunca deja de sorprendernos, especialmente cuando se trata de **gastronomía**. Cada mes, nos adentramos en el fascinante mundo de los restaurantes parisinos, explorando sus sabores y ambientes. Esta vez, compartiremos tres **bistrós** que han dejado una marca indeleble en nuestros paladares, todos recomendados por el crítico gastronómico **Laurent Guez**.
Benjamin Schmitt, un de mes bistrots préférés à Paris
En el corazón de **París**, encontramos a **Benjamin Schmitt**, cuyo bistró lleva su nombre. Formado en prestigiosos restaurantes como **Le Meurice** y **Le Peninsula**, ha logrado construir un refugio acogedor donde la cocina es un arte. A pesar de su corta trayectoria, ha alcanzado una reputación que atrae a amantes de la buena comida. La aventura comenzó con mi última visita durante el verano, donde cada bocado fue un deleite. Los platos, como las **sardinas a la brasa** y la **tartelette d’escargots**, fusionan sabores frescos y presentación impecable.
El **thon blanc à la bisque de favouilles** fue el plato principal que elegí, maridado con un vino **aligoté** de Fanny Sabre. La frescura del mar y la delicadeza de los ingredientes eran evidentes en cada bocado. No olvides probar el famoso **cassoulet**, una joya que se ha convertido en un clásico de este lugar. Para los aficionados al vino, el bistró ofrece una amplia elección que satisface todos los paladares. Puedes encontrar más información en su sitio web.
NOÏ, super bistrot viêt fait bien fait
A pocos pasos de **Paris** se encuentra **NOÏ**, un bistró vietnamita que se descubrió casi por casualidad. Con un ambiente vibrante y un servicio amigable, ofrece platos sencillos pero con un toque sofisticado. Desde ensaladas frescas hasta los conocidos **bobuns**, cada opción está cuidadosamente elaborada. La **sopa tom yum** es un must, perfecta para aquellos que buscan un toque exótico sin alejarse de una buena comida rápida.

Lo que realmente destaca en NOÏ son sus **nems**; crujientes y llenos de sabor, son una excelente opción para abrir el apetito. Cada plato principal, como el **pollo frito** o el **puerco**, está acompañado de un arroz delicioso que complementa perfectamente los sabores. Ver más sobre este encantador lugar en su página web.
Le Clos d’Astorg, au bonheur du midi
**Le Clos d’Astorg** es otro bistró que no puedes perderte. La llegada de la nueva temporada trae consigo sabores frescos y una decoración encantadora. Este lugar legendario, frecuentado por los habituales del distrito, es perfecto para disfrutar de un **almuerzo**, donde la **calidez humana** y un menú que evoca el hogar hacen que la experiencia sea inolvidable. Desde **artichauts à la romaine** hasta un perfecto **onglet de bœuf**, cada bocado es un regreso a lo esencial.

No hay que olvidar mencionar los **rofles** y el tartar que lo han llevado a la cima de la lista de must-visit restaurants. Para una experiencia completa, te invito a conocer más sobre **Le Clos d’Astorg** en su perfil de Instagram.
Aux Petits Parisiens, le festin Felzine
Si alguna vez te encuentras cerca de **la Porte d’Orléans**, **Les Petits Parisiens** es una parada obligatoria. Este bistró, famoso por su historia, combina lo mejor de la **bistronomía** con un menú innovador. La cocina de **Lucas Felzine**, un chef que ha actualizado el menú con ingredientes frescos y técnicas modernas, deleitará a todos los comensales. He probé su **cabillaud** con una delicada **sauce à la reine-des-prés** y realmente fue una explosión de sabores.
Si deseas más información sobre este restaurante, puedes consultarlo en su sitio web.
Un jour viandard au Louchébem
Finalmente, si deseas disfrutar de una experiencia única relacionada con la **carnes**, **Le Louchébem** es el lugar perfecto. Con una tradición que se remonta a 1878, este restaurante ha mantenido su esencia como un **museo de la carne**. Desde el momento en que entramos, la atmósfera envolvente y el excelente servicio nos invitan a disfrutar de un festín. Yr almojarte a **La assiette du rôtisseur**, donde cada bocado de **cuello** y **jambon** es una celebración de sabores.
El menú es variado y por un precio razonable. Te recomiendo que descubras más sobre este lugar icónico en su página web.
En conclusión, la gastronomía parisina es un viaje continuo por sabores, texturas y experiencias que nunca dejan de conquistar nuestros corazones. Te invito a explorar estos bistrós y disfrutar de cada plato como una obra de arte.

