
La asociación **Sein Go Rose** destina cada año la mitad de las donaciones que recibe al servicio de oncología del hospital de **Saint-Gaudens**.
En **2024**, la asociación **Sein Go Rose** logró un hito histórico al recoger **20,000 €** en donaciones. La mitad de esta cantidad se entregó al servicio de **senología** del Oncopole de **Toulouse**, mientras que la otra mitad fue dirigida al servicio de oncología del **Centro Hospitalario Comminges Pyrénées**. Esta suma, a nivel local, permite financiar **cuidados complementarios** que los pacientes pueden recibir en adición a su tratamiento médico para el cáncer.
Este año, una **practicante** en reflexología y una **socio-esteticista** ofrecieron sus servicios. “Se trata de cuidados complementarios cuyo objetivo es mejorar el bienestar de los pacientes durante todo su recorrido de atención”, aclara la enfermera de cuidados de soporte.
**Aliviar los efectos secundarios**
Cuando una persona recibe la noticia de que tiene cáncer, su camino de atención comienza con una cita con un médico oncólogo. “El centro hospitalario de **Saint-Gaudens** puede recibir a todos los pacientes con diferentes patologías oncológicas”, afirma la doctora **Hristova**, quien trabaja allí desde hace seis años. Ella testifica sobre el aumento constante de la actividad en el servicio de oncología y la atención de los diferentes tipos de cáncer. Cada día, el servicio recibe a una media de **15 pacientes** para quimioterapia.
En una segunda etapa, el paciente es referido a la enfermera de cuidados de soporte. “Mi rol es explicar el **programa de atención individual** que se establecerá entre la quimioterapia, el dietista, el psicólogo, el servicio social, etc.”, continúa la enfermera, quien también se encarga de ofrecer los cuidados de confort complementarios que se implementan gracias a los fondos de **Sein Go Rose**.
“No soy médica”, empieza diciendo **Catherine Azzopardi**, practicante en reflexología titulada. La técnica natural que utiliza actúa sobre el **sistema nervioso** a través de masajes. “Puede aliviar algunos efectos secundarios de los tratamientos”, detalla la practicante, que está presente una vez por semana con los pacientes. “Es un enfoque humano y **bondadoso**, se establece un vínculo recíproco entre el paciente y yo. Se crea una verdadera complicidad”, confiesa.
Por su parte, **Rose Russell**, socio-esteticista, también participa cada semana en el hospital. Realiza masajes y tratamientos de manicura o pedicura, siempre en un ambiente musical y alegre. “Siempre vengo con una gran sonrisa; el objetivo es ofrecer a los pacientes un **respiro** donde puedan olvidar la enfermedad”, comparte la profesional, quien se ha establecido en **Saint-Martory**. Estos tratamientos ayudan a que los pacientes recuperen la **confianza** y la **autoestima**.
La continuidad y el desarrollo de estos cuidados de confort, totalmente gratuitos para el paciente, dependen de la **generosidad** de los participantes en la próxima edición de **Sein Go Rose**, que se llevará a cabo el **4 de octubre**.
La labor de la asociación Sein Go Rose es un ejemplo palpable de cómo la comunidad puede unirse para apoyar a quienes enfrentan una situación difícil como el cáncer. A través de la recaudación de fondos y la provisión de servicios complementarios, no solo proporcionan asistencia médica, sino que también tocan las vidas de los pacientes de una manera más profunda y humana. La importancia de eventos como el Sein Go Rose, que promueve la participación y la solidaridad, es crucial para el bienestar de la comunidad. Así, juntos, se pueden construir puentes de esperanza y apoyo en el camino hacia la recuperación.




