La sala se llena de una energía contagiosa tras la **apoteósica** actuación de la comedia musical « Les Demoiselles de Rochefort », que tuvo su **estreno** el 2 de octubre en el icónico **Lido** de los **Champs Élysées**. Desde el primer momento, el público fue atrapado por la **magia** de un espectáculo que, basándose en el **film** de **Jacques Demy**, logra crear una experiencia única, revigorante e inolvidable. Esta adaptación no solo rinde homenaje a un clásico, sino que también lo hace revive a través de una vibrante **interpretación** y un despliegue artístico que se siente como una verdadera **celebración**.
Para aquellos que no están familiarizados con la historia, « Les Demoiselles de Rochefort » narra la vida de **Delphine** y **Solange**, dos hermanas **gemelas** soñadoras que anhelan un futuro brillante en el mundo del arte. En la **Rochefort** de los años 60, sus aspiraciones se entrelazan con las vidas de personajes diversos: un marinero en busca del amor, un músico añorando su pasado y un grupo de **feriantes** llenos de vida. La trama, tejida con ingenio y **humor**, ofrece al espectador un recorrido a través de múltiples historias de amor, unidas por sueños y desengaños.
El director **Jean-Luc Choplin** y su equipo han innovado en la forma de presentar la obra. En lugar de replicar el entorno del film, optaron por un **escenario** dinámico donde los elementos se mueven y cambian constantemente: plataformas que se abren, giran y emergen del suelo, creando un ambiente **hiperdinámico** y lleno de sorpresas. Esto, combinado con un **diseño escénico** que promueve la interacción entre actores y público, transforma la experiencia teatral en un **espectáculo interactivo** que envuelve a los espectadores en el mismo ritmo de la música y la danza.
Una explosión de paillettes
El componente musical es fundamental en esta adaptación. La orquesta, dispuesta a la vista del público tras un **telón** semi-translúcido, ofrece una interpretación exquisita de la compleja **partitura** de **Michel Legrand**. Su **fusión** de jazz, **swing**, y melodías clásicas se sintió como un regalo en cada nota. Los artistas, con voces y performances cautivadoras, logran transmitir la esencia del **musical**. Especial mención merece la actuación de Bill y Étienne, cuya interpretación añade una profundidad llamativa a la trama.
En términos de vestuario, el **diseñador** **Alexis Mabille** ha aportado un sabor fresco y contemporáneo, con trajes que evocan el estilo de la época sin caer en la **nostalgia**. Las vestimentas de las gemelas, coloridas y vibrantes, rinden homenaje al film, pero también vibran con modernas innovaciones que sorprenden a los espectadores. En la segunda mitad del espectáculo, un **estallido** de paillettes y colores intensos transforman la escena en un verdadero festín **visual**.
La coreografía es otro de los grandes aciertos de este espectáculo. Los momentos de grupo, donde los personajes se muestran con saltos y giros **vigorosos**, son recibidos con aplausos entusiastas. Personajes como **Boubou**, el pequeño hermano, añaden un cariz cómico, mientras que **Josette**, la soñadora camarera, se roba el corazón del público con su efervescente actuación. La inclusión de militares en la trama, quienes mostraron sus **habilidades** en una rutina de claquettes, también resulta un gran momento de la función, llenando la sala de **risas** y aplausos.
A través de esta **adaptación**, los espectadores son invitados a vivir una historia llena de sueños y encuentros románticos que culminan en un **clímax** mágico y satisfactorio. El texto original de Jacques Demy conserva su ingenio y frescura, a pesar de los años. El espectáculo se siente como un verdadero **remedio** al cansancio, una celebración constante de lo mejor del ser humano: el amor, el arte y la **alegría** de vivir.
« Les Demoiselles de Rochefort », en el Lido (París), se presenta todos los días (excepto los lunes) a las 20:00 horas. Tarifas: de 25 a 100 euros.

