**Aumentar las donaciones monetarias** entre generaciones, especialmente hacia los **nietos** y los **jóvenes**, es uno de los enfoques que está considerando el gobierno de Matignon para su próximo presupuesto. El nuevo Premier Ministro, **Sébastien Lecornu**, tiene como objetivo reducir la **imposición** sobre estas transferencias de dinero o patrimonio con el fin de impulsar las posibles fuentes de ingresos en beneficio de los activos.
En la actualidad, un padre puede transmitir **100,000 euros** por hijo cada 15 años sin enfrentar impuestos sobre esa suma. Sin embargo, esta cifra baja a **31,865 euros** por nieto en el mismo período. Independientemente de si la transmisión se realiza en efectivo, bienes inmuebles, obras de arte o a través de un **portafolio de títulos**, la deducción se aplica por cada abuelo y por cada nieto.
Aunque aún no se ha tomado una decisión definitiva, existe una propuesta de reforma sobre la transmisión a los nietos y a los **jóvenes** para el próximo proyecto de **ley de finanzas** para 2026.
La transmisión a sobrinos, nietos y bisnietos menos ventajosa
¿Quiénes son los “jóvenes” a los que se refiere el equipo de Sébastien Lecornu? Por ahora, es imposible determinarlo.
Actualmente, las donaciones a favor de **sobrinos** y **sobrinas** —quienes a menudo son más jóvenes que el donante— están exentas de impuestos hasta **7,967 euros** por beneficiario. Las donaciones a bisnietos están exentas hasta **5,310 euros**. Más allá de estas relaciones de parentesco, cada donación está gravada con un impuesto del **55%**, independientemente de la cantidad. Así, la transmisión a los más jóvenes —sobrinos, nietos y bisnietos— resulta menos ventajosa que para los hijos.
« El dinero no circula lo suficiente »
En el ejecutivo, hace varios años se ha estado reflexionando acerca de una mejor transmisión **generacional del patrimonio**. “En el pasado, un hombre en sus cuarenta heredaba de un nonagenario. Hoy, son los sexagenarios quienes heredan de nonagenarios”, lamentó el exPremier Ministro **Gabriel Attal** en un debate organizado por la U2P, el sindicato de artesanos y comerciantes. “El dinero **no circula** lo suficiente, no llega a quienes más lo necesitan”.
Una medida que incentivara las transmisiones intergeneracionales podría beneficiar enormemente a los más jóvenes, quienes a menudo están en el mercado laboral y son el foco del Primer Ministro.
El presupuesto de 2025 ya contiene una atractiva exención fiscal en materia de transmisión. Exime las donaciones a un hijo, nieto o bisnieto hasta **100,000 euros** por donante, y hasta un límite total de **300,000 euros** por beneficiario, siempre que se utilicen para la compra o renovación de la vivienda **principal**. Esta medida puede acumularse con los **abatimientos** existentes en línea directa.
Sébastien Lecornu también está previendo otras medidas, como “una **defiscalización** y un **alivio de las cargas sociales**” en horas extra, así como una reducción del **impuesto sobre la renta** para parejas que ganen el salario mínimo. También se estudia la reactivación de la prima **Macron** para la “distribución de la riqueza”, que puede estar exenta de impuestos y de contribuciones sociales.
En conclusión, la idea de fomentar la **transmisión de riquezas** entre generaciones se presenta como una estrategia clave para revitalizar la economía, al tiempo que alivia la carga fiscal de las nuevas generaciones. Este enfoque no solo pretende beneficiar a los jóvenes, sino también facilitar el flujo de dinero y activos en la sociedad, asegurando que aquellos que lo necesitan puedan acceder a recursos a través de sus familias. A medida que se avanza en este camino, será fundamental observar cómo se desarrollan estas propuestas y su impacto real en la economía y la sociedad.


