
El discurso que redefine la defensa de EE. UU.
El 30 de septiembre de 2025, el secretario de Defensa de EE. UU., Pete Hegseth, presentó una visión radical para la militarización del país durante un acto en la base militar de Quantico, Virginia. Con un mensaje que ha sido calificado de belligerante y virilista, Hegseth declaró que la nueva dirección de las Fuerzas Armadas deberá dejar atrás lo que él llamó “detrimentos” de la política de diversidad y enfocarse en la creación de “guerreros”.
ANDREW HARNIK / AFP
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, durante su discurso en Quantico, Virginia.
Cambio de enfoque: capacidades letales sobre la diversidad
En su discurso, Hegseth enfatizó la necesidad de reorganizar el ejército de modo que se prioricen las capacidades letales en vez de aspectos como la diversidad racial o de género. En un tono firme, instó a los soldados a “dejar de caminar sobre huevos” debido al miedo a ser denunciados por su comportamiento. También afirmó la urgente imperiosa de eliminar “quejas anónimas” y frivolidades que “desacreditan” a los soldados.
El secretario afirmó que es momento de terminar con lo que él llamó “décadas de decadencia” en las Fuerzas Armadas: “Nos hemos convertido en el ‘ministerio del woke’ y eso se termina hoy”, dijo, marcando así un cambio drástico en el enfoque de las operaciones militares.
Nuevas normas físicas y estéticas
Hegseth subrayó la importancia de implementar nuevas normas físicas más exigentes, sin distinciones de género. Quiso recalcar que todas las normas deberán ser “uniformes y elevadas”, y que se aplicarán tanto a hombres como a mujeres. Según él, un ejército en mala forma física podría llevar a la “muerte de nuestros hijos e hijas”.
Con un lenguaje contundente, afirmó: “Es intolerable ver a soldados con sobrepeso en formaciones de combate”, refiriéndose también a la apariencia de altos mandos dentro del Pentágono. Este enfoque busca revitalizar una imagen del ejército que Hegseth considera ha sido dañada en años recientes.
Revisión de las reglas de combate
Durante su intervención, el secretario no dudó en criticar las “reglas de compromiso” que, según él, limitaban la efectividad de los soldados en el campo de batalla. Afirmó que a partir de ahora, “daremos carta blanca a nuestros combatientes para intimidar, demoralizar, rastrear y matar a los enemigos de nuestra nación”.
Este anuncio causó inquietud, ya que altera significativamente las prácticas actuales de uso de la fuerza que habían priorizado medidas más humanitarias y de minimización de bajas civiles. Hegseth se justificó aclarando que este enfoque se implementará llevando lo que él llama “el sentido común al máximo”.
Reacciones y consecuencias
La declaración de Hegseth generó diversas reacciones. Algunos observadores consideran que este tipo de retórica y políticas podrían llevar a un aumento de la impunidad en el ejército, así como a un debilitamiento de la moral militar al tomar decisiones basadas en el miedo y la agresión.
El secretario concluyó su discurso de manera drástica, afirmando que aquellos que no puedan manejar su nueva visión deberían “actuar con honor y renunciar”. Este llamado ha llevado a especulaciones sobre un posible éxodo de altos mandos militares que no comparten su visión.


