El Sommet de l’Élevage, celebrado en Clermont-Ferrand, representa el mayor evento europeo dedicado a la genética bovina. Sin embargo, este año, las **vacas** no estarán presentes debido a la propagación de la **dermatosis nodular contagiosa (DNC)**, una enfermedad viral que ha generado una gran preocupación entre los criadores, a pesar de que no se han reportado casos en **Auvergne**.
Benoît Delaloy, el **comisario general** del evento, se lamenta al explicar que «el contexto sanitario hace que no podamos recibir bovinos este año». Esta noticia, que podría considerarse desgarradora, es una medida de **precaución**, una decisión difícil pero necesaria para proteger la salud de los animales y la industria.
No es la primera vez que el Sommet enfrenta **desafíos sanitarios**. En 2008 y 2015, la **fièvre catarrhale ovine (FCO)** obligó a la organización a operar sin bovinos. Sin embargo, este año la situación es particularmente amarga. «Hemos trabajado durante un año para realzar el orgullo de la genética **francesa** y todo se viene abajo», lamenta Jacques Chazalet, presidente del Sommet.
¡Los ovinos, caprinos y caballos estarán presentes!
La falta de bovinos significa la cancelación de los prestigiosos **concursos** de las razas Aubrac, Charolais y Limousin. Esto es un grave golpe para los criadores que dedican meses de preparación y esfuerzo a exhibir a sus animales. «Esto representa una verdadera pérdida económica y simbólica. Habrá que evaluar al final del evento cuánto serán las pérdidas para el Sommet y para los criadores», reconoce Chazalet.
Aunque las razas de **bovinos** no estarán presentes, los representantes de los ovinos, caprinos y caballos mantendrán sus **stands** para fomentar el diálogo técnico y comercial con los visitantes. Sin embargo, la ausência del espectáculo en el ring central, que atrae a miles de curiosos, marca una notable **diferencia** en el evento.
A pesar de la ausencia de bovinos, el Sommet no está condenado al fracaso. La **edición 2025** promete ser aún más grande y más atractiva: contará con 1,770 expositores (incluyendo 20 internacionales), 99,000 m² de **stands**, y cerca de 160 conferencias. Benoît Delaloy asegura que «más que nunca, los visitantes vendrán para informarse, comerciar y **intercambiar**».
Sin embargo, queda la pregunta de si el público asistirá al evento. La ausencia de bovinos en 2015 resultó en una caída de la **asistencia**, a pesar de que el año pasado se batieron récords de concurrencia con 120,000 visitantes en cuatro días. Los organizadores prefieren mirar hacia adelante: «El Sommet sigue siendo un punto de encuentro único para la **industria**. Esperamos que la gente venga en gran número». No obstante, la creciente preocupación por las crisis sanitarias recurrentes sigue latente. «Es evidente que el tema de las vacunas volverá a surgir con fuerza. ¿Tendremos que vacunar todo el **ganado** francés contra la DNC? Todavía no tenemos respuesta», concluye Delaloy.

