
La **vida** de Marie Rodriguès, quien falleció el 21 de septiembre a los **109 años**, es un testimonio de amor, resistencia y **aventura**. Nacida el 20 de abril de 1916 en Labrousse, en el departamento del **Cantal**, su historia se ha tejido a través de los **recuerdos** de sus seres queridos, quienes reflejan su energía y espíritu incansable. La partida de Marie, junto a la de Auguste Bayol, quien falleció solo unos meses antes, marca una pérdida significativa para la comunidad del **Lot**.
Las **exequias** de Marie se llevaron a cabo el 25 de septiembre en su lugar de nacimiento, un canto a su vida en una comunidad que la vio crecer. Este pequeño pueblo era un símbolo de sus **raíces**, donde también descansan su esposo José y su madre. A medida que la familia se trasladó a Aurillac, a solo 12 kilómetros de Labrousse, la vida de Marie dio un giro hacia el **confort** de la ciudad.
<h2>El Confort de la Ciudad de Aurillac</h2>
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Desde su mudanza, Marie y su esposo encontraron una nueva vida, aunque siempre llevando consigo las **huellas** de su infancia. "Tuvieron agua, pero no más", recuerda su **nuera** Arlette, quien cuidó de ella hasta el final. Su vida transcurrió entre alegrías y desafíos, incluyendo la **guerra** y la dolorosa pérdida de tres de sus cinco hijos. A pesar de los golpes difíciles, la vida de Marie estuvo llena de felicidad, un testimonio de su fortaleza.
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<h2>Coqueta y Terca</h2>
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Proveniente de una familia modesta, Marie recibió mucho **amor** como hija única. Desde su oficio de costurera, desarrolló un sentido de la **moda** que la distinguió. Su nuera recuerda a menudo que "no era fácil" atender sus exigencias, ya que Marie identificaba rápidamente las **imperfecciones** en la ropa. "Siempre pedía mi consejo, pero en realidad, era ella quien decidía," añade su nieta Laetitia con cariño.
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<h2>Una Gran Viajera</h2>
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Además de su amor por la **moda**, Marie fue una ávida lectora y una gran **viajera**. Anualmente, empacaba sus maletas para explorar destinos como el **Portugal** de su esposo, pero también lugares exóticos como las **Canarias**, **Canadá** y hasta **Asia**. En una época en que poco se esperaba de las mujeres, su espíritu independiente la llevó a obtener su **licencia de conducir**, un hecho excepcional para su generación.
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<span class="article-full__media-legend">Marie entourée du personal de l’Ehpad Jean-Dumas, donde vivió durante siete años.</span>
<span class="article-full__media-author">DR</span>
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A raíz de una **fractura** en 2018, se trasladó a la residencia de ancianos Jacques-Dumas en Sousceyrac, donde continuó mostrando su increíble **vitalidad**. Aunque su movimiento era limitado, su mente permanecería lúcida hasta el final. Stéphanie, una de las animadoras, la describe como una mujer **inteligente**, **generosa** y con una gran pasión por la vida, a menudo celebrando sus cumpleaños con chocolate y burbujas de **champán**.
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La longevidad de Marie también se podía atribuir a su alegría y **optimismo**. A menudo sonriendo y disfrutando de la compañía, ella tenía una forma especial de conectarse con los demás, a quienes ofrecía **abrazo** y ternura. "Era muy cariñosa," dice Arlette, recordando cómo sus gestos de amor a veces sorprendían a su esposo, quien se sentía como un niño nuevamente en su presencia. Así, Marie se convirtió en un faro de amor y cariño en su familia, un legado que perdurará mucho más allá de su ausencia.
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