
El Primer Ministro israelí, **Benyamin Netanyahou**, se dirigió a la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York en un clima tenso y marcado por la controversia. Tras los discursos recientes del presidente francés, **Emmanuel Macron**, quien reconoció el Estado de Palestina, y del expresidente estadounidense **Donald Trump**, que fue objeto de críticas, Netanyahou enfrentó abucheos en lugar de aplausos al subir al estrado. A pesar de los intentos de sus partidarios por hacer oír su apoyo, el público en general mostró su descontento, obligando a los organizadores a solicitar silencio.
Altercados en la Asamblea
Cuando finalmente pudo hablar, Netanyahou hizo una declaración provocativa al afirmar que se habían instalado **altavoces en Gaza** para que los prisioneros pudieran escuchar su discurso. “No los hemos olvidado, ni por un segundo. El pueblo de Israel está con ustedes”, dijo en hebreo y luego en inglés. Sin embargo, este gesto fue criticado por las familias de los rehenes, quienes exigieron que esos altavoces sirviesen para informar sobre acuerdos y proporcionar mensajes de esperanza a sus seres queridos en lugar de ser utilizados para una **propaganda belicista**.
Negaciones de Netanyahou
Continuando con su discurso, el Primer Ministro israelí **rechazó las acusaciones de genocidio** en Gaza, afirmando que “las acusaciones son infundadas”. Netanyahou insistió en que Israel está haciendo todo lo posible para evitar bajas civiles, pese a las alarmantes declaraciones de la ONU acerca de la **falta de alimentos en Gaza**, donde se declaró un estado de hambruna. A la vez, se refirió a las acciones del **Hamas**, acusándolo de usar a los civiles como escudos humanos.
La creación de un Estado Palestino
En una de sus afirmaciones más contundentes, Netanyahou aseguró que la creación de un Estado palestino sería “un suicidio nacional” para Israel, arremetiendo contra los países occidentales que han reconocido dicho Estado. “No permitiremos que se nos imponga un Estado terrorista”, sentenció el líder israelí, enfatizando que las decisiones de esos países envían el mensaje de que “asesinar judíos funciona”.
La política exterior de Israel
Netanyahou también aprovechó la ocasión para agradecer al presidente estadounidense, **Donald Trump**, por su ayuda “decidida y audaz” en la lucha contra el terrorismo en el Medio Oriente. Hizo hincapié en los diversos ataques realizados por Israel en el último año y en cómo han debilitado al **Hamas** y al **Hezbollah**. Su declaración se cerró con una reiteración de que Israel “quiere terminar el trabajo” contra el Hamas “tan rápido como sea posible”.
El discurso de Benyamin Netanyahou en la ONU no solo estuvo marcado por el rechazo y la polémica; también reflejó el clima tenso y las profundas divisiones existentes en torno al conflicto israelí-palestino. Mientras algunos líderes globales continúan apoyando la causa palestina, otros permanecen firmes en su apoyo a Israel, lo que sugiere que el futuro de la región sigue siendo incierto y complejo. La comunidad internacional debe encontrar soluciones viables y duraderas que fomenten la paz y la reconciliación entre las partes enfrentadas.
