
En la última década, el número de **centenarios** en el mundo ha experimentado un crecimiento notable, pasando de **151,000** en el año 2000 a **573,000** en 2021. Esta tendencia augura que, en los próximos años, esta cifra seguirá en aumento. Pero, ¿cuál es el secreto detrás de esta notable longevidad? ¿Cómo logran estas personas vivir tantos años saludables?
Tradicionalmente, la opinión común es que en la tercera edad se acumulan problemas de salud. Sin embargo, un estudio reciente del **Instituto Karolinska** en Suecia desafía esta creencia. La investigación comparó a personas centenarias con aquellas que fallecieron antes de alcanzar esa edad. Los hallazgos revelaron que los centenarios no solo padecen menos enfermedades, sino que estas se desarrollan de manera más lenta en comparación con la población general.
Des patologías menos frecuentes y más tardías
A medida que muchas personas envejecen, es común que acumulen múltiples patologías. No obstante, los centenarios presentan una carga de morbilidad que se estabiliza cerca de los **90 años**. Es más probable que sufran enfermedades de un solo sistema orgánico y menos afecciones simultáneas. Este estudio, publicado en eClinicalMedicine, ha seguido a más de **270,000 personas** nacidas entre 2020 y 2022. Los resultados indican que las enfermedades **cardiovasculares** son menos frecuentes y suelen aparecer más tarde en los centenarios, mientras que los trastornos neuropsiquiátricos también son menos comunes. De esta manera, parece que los centenarios envejecen de forma diferente.
Karin Modig, investigadora del Instituto de Medicina Ambiental en el Instituto Karolinska, señala que “los resultados sugieren que los centenarios han mantenido su resistencia a las enfermedades a pesar del envejecimiento y los estreses fisiológicos”. Esta resistencia puede deberse a una combinación favorable de **genes**, **estilo de vida** y **entorno**. Si bien no podemos cambiar nuestros genes, sí podemos adoptar hábitos saludables.
Cuatro elementos clave para una larga vida
Una revisión de **34 estudios** observacionales realizada por la Universidad de **Nueva Gales del Sur** en Australia ha identificado cuatro factores clave que contribuyen a una longevidad excepcional.
- Una alimentación diversificada con una baja ingesta de sal
Los centenarios suelen consumir una dieta equilibrada y variada. En promedio, obtienen entre el **57% y el 65%** de su ingesta energética de carbohidratos, del **12% al 32%** de proteínas y entre el **27% y el 31%** de grasas. Su alimentación incluye bases como el **arroz** y el **trigo**, frutas, verduras y fuentes de proteína como el **pollo**, el **pescado** y las **legumbres**, limitando moderadamente el consumo de carne roja. Este patrón dietético, comparable al **régimen mediterráneo**, se asocia con un menor riesgo de pérdida de función física y de mortalidad.
Además, la mayoría de los centenarios prefieren un régimen bajo en sal, lo que contribuye a su salud cardiovascular.
- Una menor dependencia de medicamentos
A pesar de que los centenarios pueden sufrir de enfermedades crónicas, estas tienden a aparecer mucho más tarde que en la población general. Más de la mitad de los sujetos de estudio sufren problemas comunes como hipertensión o demencia. Sin embargo, los centenarios utilizan en promedio **4.6 medicamentos**, comparado con **6.7** en aquellos que no alcanzan los **100 años**. Esta menor polimedicación se relaciona con un menor riesgo de eventos adversos, como caídas y complicaciones cognitivas, que pueden derivarse de interacciones medicamentosas nocivas.
- Un sueño de calidad
La calidad y cantidad de sueño son fundamentales para la salud. Un sueño reparador influye en el sistema inmunológico, las hormonas del estrés y las funciones metabólicas. Según el estudio, el **68%** de los centenarios reportó estar satisfecho con la calidad de su sueño, una cifra considerablemente más alta en comparación con el **29% al 67%** de satisfacción observada en la población general, según el país.
- Un ambiente de vida saludable
Más del **75%** de los centenarios estudiados vive en áreas rurales, lo que se alinea con la tendencia observada en las “zonas azules”, que son regiones con alta concentración de centenarios, como Okinawa en Japón, la Sardaigne en Italia, la península de Nicoya en Costa Rica y **Ikaria** en Grecia. Esta longevidad podría estar parcialmente relacionada con la conexión del ser humano con la naturaleza. Se ha demostrado que la exposición a espacios verdes se asocia con la reducción de estrés, depresión, hipertensión, diabetes tipo 2 y enfermedades cardíacas, lo que contribuye a una espera de vida más larga.
Adicionalmente, diversos factores también influencian la longevidad. No fumar, moderar el consumo de alcohol, mantenerse físicamente activo y mantener relaciones sociales son aspectos igualmente cruciales para alcanzar una vida larga y saludable.




