Alexandre Tiounine, PDG de la société rusa JSC NPK Khimprominzhenering, se habría “suicidado”. Su cuerpo fue encontrado cerca de su automóvil, en una carretera al borde de un bosque en la región de Moscú, según informaron los servicios de emergencia a la agencia estatal de noticias rusa, TASS.
Las autoridades han confirmado que “el cuerpo de Alexandre Tiounine fue hallado cerca de su coche, en una carretera que bordea un bosque en la región de Moscú”. Las primeras investigaciones sugieren que se trata de un suicidio, indicó una fuente a TASS.
Al lado del cuerpo del director de esta filial del gigante nuclear público Rosatom, se encontró un fusil de caza y una nota manuscrita, de acuerdo con la misma agencia rusa.
Según el Moscow Times, otro medio ruso que ha sido declarado “organización indeseable” por el poder, la carta indicaba que Tiounine había tomado la decisión de acabar con su vida tras cinco años de depresión creciente, describiéndola como “cada vez más grave”. Los medios estatales rusos, como TASS, se han apresurado a calificar este trágico suceso como un suicidio.
Hécatombe entre los líderes rusos
La muerte de Tiounine se suma a una preocupante y creciente lista de muertes “inexplicadas” entre altos directivos de los sectores de la energía, la industria nuclear y otros sectores clave en Rusia desde que comenzó la guerra contra Ucrania.
Tiounine lideraba Khimprominzhiniring desde abril de 2016, supervisando la producción de composites de carbono, especialmente para la aviación. La empresa participa en el esfuerzo bélico ruso en Ucrania, desarrollando drones en lo que algunos consideran una guerra 2.0. Posteriormente, la compañía fue integrada en Umatex, una división de Rosatom especializada en materiales avanzados, que ha sido objeto de sanciones estadounidenses desde febrero de 2023.
Varios medios de investigación occidentales afirman que la gobernanza de Rosatom está completamente sujeta a Vladimir Putin, quien la utiliza como una herramienta geopolítica para penetrar en mercados extranjeros y crear dependencia de sus servicios de suministro de combustibles y manejo de centrales nucleares.
El fallecimiento de Tiounine representa la vigésima muerte de un alto directivo ruso en circunstancias misteriosas desde febrero de 2022. El 8 de septiembre, las autoridades descubrieron el cuerpo decapitado de Alexei Sinitsyn, un líder en el sector minero y de fertilizantes, en la región de Kaliningrado. En agosto, las muertes repentinas de Dmitry Osipov, presidente de Uralkali, y de Mikhail Kenin, fundador del gigante de la construcción Samolet, también generaron dudas en Occidente.
La serie de muertes entre líderes empresariales en Rusia no solo despierta LA intriga y el escepticismo, sino que también sugiere un clima de inseguridad y tensión en el país. A medida que se acumulan estos incidentes, muchos se preguntan hasta qué punto la presión política, combinada con las sanciones internacionales y la realidad económica bajo la guerra en Ucrania, está afectando a la élite empresarial rusa. Estos acontecimientos subrayan la incertidumbre y el peligro que enfrenta la dirigencia en un contexto tan volátil.
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