
Á los 73 años, la **Castraise** Claire Sirven ha llevado a cabo un sueño que parecía inalcanzable: surfear por primera vez. Guiada por **Ismaël Guyori**, vicecampeón paralímpico de surf y fundador de la asociación “Vagdespoir”, Claire ha descubierto que practicar un deporte puede ser mucho más que una actividad física; se trata de una **lección** de **compartir**, **confianza** y **libertad**.
Todo comenzó en la **playa de Pontaillac**, en **Royan**, en una tarde fría marcada por un clima caprichoso. “Llegamos a la 1:30 p.m. y no entré al agua hasta las 5:30 p.m.”, relata Claire. Pero la espera valió la pena.
Frente a ella estaba un guía excepcional. Ismaël, apodado “el pirate de Royan”, personifica la **osadía** y la **transmisión** de experiencias. Este surfista con una **prótesis** enseña tanto a personas con discapacidad como a los **mayores** el placer del océano. “Fue un 90% de encuentro y 10% de surf”, sonríe Claire.
Una experiencia inolvidable
A su lado estaba su hermana, que vive en **Marans**, actuando como una cuidadosa coach. Juntas enfrentaron el frío compartiendo un momento de complicidad único. Sin embargo, fue en el agua donde la experiencia realmente encontró su significado. Claire surfeó en tándem con Ismaël. “Él hizo todo, fue quien nadó para coger las olas. Yo simplemente disfruté.” Para ella, fue una revelación: “Fue como en los Juegos Paralímpicos; uno se da cuenta de que estas personas hacen cosas extraordinarias.”

Lo que más recuerda Claire no es solo la imagen de una ola conquistada, sino una **emoción** profunda: la de haberlo intentado. “Sentí una **inmensa** **orgullosa**, una **ligereza** que nunca había conocido. Fue una mezcla de alegría, gratitud y libertad.” Surfear a más de 70 años es raro, y eso fue precisamente lo que motivó a **Benjamin Zimmer**, director de Silver Alliance, a brindarle esta oportunidad a través de la operación “Rêves de Seniors”. “Ismaël surfea con personas con discapacidad; también podía acompañar a una persona mayor. Su experticia y amabilidad hicieron posible este sueño.”
Un nuevo horizonte
Siempre atraída por los **deportes de deslizamiento**, pero limitada por su falta de confianza y sus habilidades de natación, Claire nunca había dado el paso. “Escribir mi sueño en Internet y ser seleccionada me dio el impulso. Es una **oportunidad** que me ofrecieron y ha sido muy positiva”. El resultado: una experiencia que ella define como “extraordinaria”.
¿Volverá a encontrarse con las olas? “No me impido hacerlo de nuevo con un mejor clima. Sin embargo, sigo siendo una **caminante**. Esto fue una apertura, no un nuevo comienzo. Correr es parte de mi **ADN**.” Una cosa es segura: arriesgarse y conocer a apasionados transforma una vida.
Finalmente, un agradecimiento especial a la revista *Vieux* y **Silver Alliance**, pilares de este proyecto. Su objetivo es mostrar que los mayores aún tienen mil sueños por cumplir. La prueba: Claire Sirven, 73 años, ahora surfista por un día y claro testimonio de que la audacia no tiene edad.



