
Un cuadro excepcional de Pablo Picasso se reveló recientemente a la prensa en el Hôtel Drouot de París. Este retrato de su pareja, **Dora Maar**, fue pintado en **1943** y, desde entonces, ha permanecido en manos de la familia de su primer propietario. La obra será subastada el **24 de octubre**, dejando a muchos coleccionistas y amantes del arte ansiosos por conocer su destino.
Titulado « Busto de mujer con sombrero de flores », este cuadro destaca por su uso vibrante del color y fue realizado con técnicas de **pintura al óleo**. Tiene unas dimensiones de **80 x 60 cm** y se estima que alcanzará un valor cercano a los **ocho millones de euros**. Christophe Lucien, el comisario de la venta, ha comentado que el precio de reserva « podría dispararse » al momento de la subasta, dada la importancia de la obra.
Agnès Sevestre-Barbé, especialista en la obra de Picasso, ha destacado que el cuadro es « bastante excepcional » y representa un hito en la historia del arte y en la vida del propio Picasso. El retrato estuvo “desconocido para el público en general y nunca expuesto, salvo en el taller del maestro español en París durante la ocupación”, es decir, durante la Segunda Guerra Mundial.
Una existencia conocida de los especialistas, pero en blanco y negro
Con un estilo que fusiona elementos de **naturalismo** y **cubismo**, el retrato presenta a **Dora Maar** en un momento de tristeza, luciendo un sombrero de flores colorido. Esta obra fue pintada en un periodo de la vida de Picasso en el que comenzó a alejarse de ella para iniciar una relación con una mujer más joven, **Françoise Gilot**. Esta transformación en su vida personal se refleja en la complejidad emocional del retrato.
El cuadro ha sido autenticado por la administración que regula la obra de Picasso, pero anteriormente solo era conocido entre los especialistas y aficionados a su arte en blanco y negro, a través del catálogo razonado que menciona sus obras. Esto genera aún más expectación sobre su subasta, ya que es un descubrimiento relativamente reciente.
Además, existen fotografías de **Brassaï**, un íntimo amigo de Picasso, que fueron tomadas en el taller del pintor y que corroboran la existencia del cuadro. Estas imágenes serán exhibidas durante la subasta, añadiendo un valor histórico adicional a la obra.
El impacto en el mercado del arte
La subasta de este cuadro no solo atrae la atención de coleccionistas individuales, sino también de museos y galerías que ven en él una oportunidad única para enriquecer sus colecciones. La venta puede dar lugar a un nuevo récord de precio por una obra de Picasso, lo que también subraya la creciente demanda de arte contemporáneo en el mercado.
Dada la trayectoria del pintor y la importancia que la obra tiene dentro de su periodo creativo, es probable que el interés por el cuadro continúe aumentando. El mundo del arte observa atentamente, listo para reaccionar ante el resultado de la subasta.
La revelación de este cuadro de Picasso es un acontecimiento significativo que ilustra el continuo atractivo de su obra en el mercado del arte. Para los aficionados y coleccionistas, cada descubrimiento de una pieza previamente desconocida genera un renovado interés por la vida y el legado del artista. La subasta está programada para el 24 de octubre y seguramente atraerá a muchos interesados que deseen llevarse a casa un pedazo de historia en forma de arte.

