El **Centro Pompidou**, emblemático edificio ubicado en el corazón de **París**, está a punto de recibir una importante distinción patrimonial. Como se publicó el 11 de septiembre, este edificio de **tuberías de colores** será inscrito en el registro de **Monumentos Históricos** de Francia. Esta noticia llega en un momento clave, justo antes de su cierre programado para una extensa renovación de cinco años.
Laurent Le Bon, presidente del centro, confirmó esta decisión: “El Ministerio de **Cultura** nos ha permitido inscribirlo como Monumento Histórico, lo que es bastante raro para un edificio de menos de 50 años diseñado por un arquitecto vivo”. Este proceso de inscripción está en curso, y se espera que el Centro Pompidou oficialmente obtenga este estatus en **2026**, representando una consagración para un edificio que generó tanto debate desde su apertura en **1977**.
Paradójicamente, los arquitectos **Renzo Piano** y **Richard Rogers** concibieron Beaubourg como un “**anti-monumento**”. Sin embargo, con el paso del tiempo, el edificio se ha transformado en un símbolo fundamental del paisaje urbano parisino. Renzo Piano ha reconsiderado su posición, expresando su deseo de “proteger el edificio y mantener el diseño tal como fue concebido”.
Esta inscripción no solo representa un reconocimiento patrimonial, sino que también apunta a ofrecer beneficios económicos al Centro, que podrá acceder a nuevos ingresos provenientes de **publicidad**.
Proyectos para la espera de 5 años
El Centro Pompidou se embarca en una profunda **transformación**. Con un impresionante ballet logístico, se han trasladado 120,000 obras y el centro cerrará sus puertas el 22 de septiembre. Las colecciones han comenzado una nueva vida itinerante con el proyecto “**Constelación**”, que se inició en la primavera de **2025**. Exposiciones en diferentes ciudades como **Lille**, **Metz** y **Mónaco** permitirán que las obras sigan conectando con el público.
La **Biblioteca Pública de Información** (BPI) reabrió el 25 de agosto en el edificio **Lumière** en Bercy, tras seis meses de un enorme proceso de reubicación. Los visitantes pueden disfrutar de la atmósfera y de los servicios icónicos que caracterizan a este espacio de conocimiento, que sigue siendo gratuito y accesible para todos.
El plan de financiación para los trabajos se estima en **460 millones de euros**, provenientes en su mayoría del estado, que aporta **280 millones**. Si bien el Centro ya ha recaudado 100 millones, todavía queda un déficit de 80 millones que debe conseguirse antes de **2030**, fecha prevista para la finalización total del proyecto que ha sido renombrado como “**Centro Pompidou 2030**”.
Mientras tanto, Le Bon comunicó al Figaro que el público podrá seguir de cerca esta transformación a través del “**Plato Pompidou**”, una iniciativa que permitirá a los visitantes entrar al **sitio de construcción** y participar en eventos organizados en la piazza, al pie del edificio y en sus alrededores. Esto representa una forma de mantener vivo el espíritu de **Beaubourg**, aun durante su renovación.
A medida que el Centro Pompidou se prepara para su metamorfosis, se resalta la importancia de su legado y la conexión continua entre la cultura, la historia y la innovación arquitectónica. Su transformación promete no solo preservar su esencia, sino también revitalizar su espacio para futuras generaciones.


