Asistir a un evento deportivo con un presidente en funciones es poco común. Antes de Trump, la última vez que un presidente asistió al US Open fue en 2000, cuando Bill Clinton estuvo presente. En 2023, el expresidente Barack Obama y su esposa Michelle asistieron a la noche inaugural del torneo.
Los organizadores buscan evitar la exhibición de disturbios fuera de la cancha, como los abucheos del público, en la transmisión televisiva. Cualquier reacción negativa a la presencia de Trump no será mostrada en la transmisión nacional de ABC, según la política estándar de la **Asociación de Tenis de los Estados Unidos**. “Regularmente pedimos a nuestros broadcasters que se abstengan de mostrar interrupciones fuera de la cancha”, afirmó la organización en un comunicado.
Donald Trump en el US Open
Trump fue en su momento una figura constante en el US Open, pero no ha asistido desde que fue abucheado durante un partido de cuartos de final en septiembre de **2015**, solo unos meses después de lanzar su primera campaña presidencial. La **Trump Organisation** solía controlar su propia suite en el US Open, situada junto a la cabina de transmisión televisiva en el **Arthur Ashe Stadium**, pero la suspendió en 2017, durante su primer año en la Casa Blanca. Ahora, el negocio familiar está siendo gestionado por los hijos de Trump.
Trump nació en Queens, hogar del US Open, y durante décadas fue un magnate inmobiliario en el área de Nueva York y posteriormente una estrella de reality shows. Antes de convertirse en político, solía sentarse en el balcón de su suite durante los partidos nocturnos, siendo frecuentemente mostrado en las pantallas del recinto.
En años recientes, incluídos los periodos entre sus mandatos presidenciales, Trump ha vivido principalmente en su lujosa propiedad en Florida, Mar-a-Lago.
El propio Alcaraz expresó antes de la final que contar con Trump en el público sería un privilegio y “bueno para el tenis”, aunque también sugirió que esa apreciación se extendía a cualquier presidente presente en las gradas.
“Trataré de no enfocarme, y no pensar en eso”, declaró Alcaraz sobre la asistencia de Trump. “No quiero ponerme nervioso por eso.”
Trump practicó golf en un club de Virginia el sábado, como ha hecho muchos fines de semana recientes, una vez que el clima veraniego se volvió demasiado caluroso para jugar cerca de Mar-a-Lago. No obstante, el presidente ha asistido frecuentemente a eventos deportivos, donde el clamor del público a veces incluye tanto abucheos hacia él como aplausos.
Desde su regreso a la Casa Blanca en enero y antes de la final del US Open del domingo, Trump ha asistido al Super Bowl en Nueva Orleans y a la Daytona 500, así como a peleas de UFC en Miami y Newark, Nueva Jersey, y los campeonatos de lucha de la NCAA en Filadelfia y la final de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA en East Rutherford, Nueva Jersey.
Preguntas Frecuentes (FAQs)
**Q1. ¿Quiénes jugarán en la final del US Open?**
**A1.** Carlos Alcaraz y Jannik Sinner jugarán en la final del US Open.
Q2. ¿Cuáles son las controversias pasadas relacionadas con Donald Trump en el US Open?
A2. El presidente Trump fue una figura habitual en el US Open, pero no ha asistido desde que fue abucheado en un partido de cuartos de final en septiembre de 2015, pocos meses después del lanzamiento de su primera campaña presidencial. La Trump Organisation controlaba una suite en el US Open, que fue suspendida en 2017, durante el primer año de Trump en la presidencia. Actualmente, el negocio es administrado por sus hijos.
La presencia de Donald Trump en un evento como el US Open despierta tanto emociones como controversias. Para muchos, representa la intersección entre el deporte y la política, un espacio donde figuras públicas pueden influir en la percepción del público sobre el deporte. La atención mediática que genera es innegable y, al final del día, el impacto de su sola presencia en el evento dejará huella, independientemente de los aplausos o abucheos que pueda provocar. Durante la final, el enfoque seguirá siendo, sin duda, el tenis, pero la narrativa en torno a Trump también promete ser un aspecto sobresaliente del acontecimiento.



