El conflicto entre **BeIN Sports** y **LFP Media** se ha intensificado en las últimas semanas, llevando a ambas partes a acudir a los tribunales de París. BeIN Sports, uno de los principales **diffuseurs** de la Ligue 1, ha presentado una demanda contra LFP Media por restricciones que considera injustas desde el inicio de la temporada pasada. La cadena de transmisión reclama **29 millones de euros** en indemnización, según fuentes cercanas al caso y confirmado por **l’Equipe**.
Por su parte, LFP Media, la filial comercial encargada de los **derechos de televisión** de la Ligue 1, también ha interpuesto una denuncia contra BeIN Sports. La denuncia solicita el pago de una primera **cuota de 18 millones de euros**, que BeIN ha incumplido parcialmente, pagando solo **14 millones** hasta la fecha límite del 15 de julio.
Desde el inicio de la temporada, ambas partes se han visto envueltas en un cruce de acusaciones respecto a la **programación** del partido estelar de la Ligue 1, que se emite los sábados a las 17 horas. BeIN Sports paga anualmente **78,5 millones de euros** por este partido, que representa prácticamente el único ingreso garantizado para la LFP después del final de su contrato con **DAZN**, principal **diffuseur** en la temporada 2024-2025.
Para este partido, BeIN tiene la opción de elegir entre el **opción 1** y la **opción 2** en un sistema alterno. Sin embargo, hay restricciones que limitan la transmisión de un mismo equipo a **ocho veces** durante la temporada, y prohíben programar dos partidos consecutivos del mismo club.
Des asignations et des négociations
Yousef Al-Obaidly, CEO de BeIN Sports en Francia, ha manifestado preocupación por las restricciones impuestas, argumentando que lo que buscan no son nuevos derechos ni una renegociación de su contrato, sino un trato **justo** en virtud de su considerable inversión en los derechos de la Ligue 1 y Ligue 2, así como en los partidos internacionales que involucran a equipos franceses.
En su misiva a Nicolas de Tavernost, director general de LFP Media, enfatizó que las restricciones son “injustificadas y desproporcionadas” dado que se ha **rescindido** anticipadamente el contrato entre LFP Media y DAZN, lo que, según él, debería llevar a una revisión de las condiciones actuales.
Para hacer frente a la salida de DAZN, LFP Media lanzó su propia plataforma, llamada **Ligue 1 +**, el 15 de agosto, coincidiendo con el inicio del campeonato. Esta nueva plataforma busca atraer a los aficionados y compensar la pérdida de ingresos por la rescisión del contrato con la plataforma británica. Sin embargo, el funcionamiento de esta nueva herramienta no ha sustituido la necesidad de un acuerdo favorable con BeIN.
A pesar de las acciones legales, ambas partes han expresado su disposición a **negociar** en busca de un acuerdo que resuelva el conflicto. “Con BeIN, hay un contrato que fue firmado, y que debe ser **respetado**”, señaló Tavernost en una reciente entrevista, reiterando que las negociaciones deben “ser equilibradas” y pidiendo a los socios de LFP que se acostumbren a **cumplir** con los contratos para fomentar un clima de confianza.
El enfrentamiento entre BeIN Sports y LFP Media pone de relieve las **tensiones** existentes en el mundo del fútbol y la transmisión de derechos, que cada vez es más complejo. Las resoluciones de este tipo de litigios no solo afectan a las partes involucradas, sino que también impactan en los aficionados y la forma en que consumen el **fútbol**. La continuidad de estas disputas puede llevar a cambios significativos en la manera en que se organizan y transmiten los partidos, algo que merece la atención de todos los involucrados en el deporte.

