En las últimas semanas, un **error de etiquetado** en el supermercado **Lidl** de Lugano, Suiza, ha causado revuelo entre los clientes. Muchos se han sorprendido al ver un producto que indicaba en su etiqueta: «800 g de **chauve-souris**», en italiano, «Pipistrello 800 g». Esta curiosa confusión fue reportada por el medio suizo Tio.
El **producto**, embalado en papel transparente, presentaba alas que, a simple vista, parecían **marinadas**. Sin embargo, con un poco de imaginación, algunos clientes lograron asociarlas con alas de **chauve-souris**. Adicionalmente, la etiqueta también afirmaba que el artículo había sido **fabricado en Suiza**, utilizando **carne suiza**. Este fenómeno del etiquetado erróneo también fue observado en otras localidades de Suiza romanda.
Numerosos clientes no tardaron en compartir su descubrimiento a través de las **redes sociales**. A pesar de la sorpresa inicial, la mayoría de los usuarios reconocieron que se trataba de **alas de pollo** aliñadas, lo que generó tanto risas como comentarios irónicos sobre la situación.
Un término utilizado para describir un tipo de corte
Ante la controversia, Lidl Suiza aclaró que se trató de un **error de traducción**. Un portavoz de la compañía explicó: «El embalaje proviene directamente del fabricante, por lo que no tuvimos influencia directa en el etiquetado inicial». El término «**fledermaus**», que es alemán y describe un tipo de corte de **pollo**, se había traducido al italiano como «**pipistrello**», el mismo término que se utiliza para referirse a la **chauve-souris**.
No obstante, el representante aseguró que «el producto está, por supuesto, fabricado **exclusivamente** a partir de pollo». Esta aclaración busca calmar cualquier inquietud que los consumidores pudieran tener sobre el origen de la carne que estaban comprando.
El fabricante fue alertado sobre la posible confusión que podría generar un término tan peculiar en sus **embalajes**. Para asegurar una total **transparencia** con sus clientes, el nombre fue modificado inmediatamente a «**alas de pollo**», tanto en las etiquetas de los productos en las tiendas como en la **brochure** online.
Este incidente, aunque aparentemente trivial, destaca la **importancia** de una correcta traducción y etiquetado en el comercio internacional. No solo refleja cómo puede haber malentendidos culturales, sino también el impacto que una simple palabra puede tener en la percepción del consumidor. La confianza es esencial, especialmente cuando se trata de productos alimenticios. Tanto Lidl como los productores están tomando medidas necesarias para evitar que algo similar suceda en el futuro. La atención al detalle y la calidad no sólo son fundamentales para los consumidores, sino también para las empresas que desean mantener su buena reputación en un mercado tan competitivo y globalizado.
