La Confédération paysanne, tercer sindicato agrícola de Francia, ha anunciado su intención de participar en un **movimiento de protesta multisectorial** programado para el **10 de septiembre**. Este anuncio se produce tras un verano marcado por la **sequía** y diversas **enfermedades animales**. Su portavoz, **Thomas Gibert**, ha subrayado la falta de respuestas concretas a las **demandas agrícolas**, enfatizando la necesidad de “simplemente vivir dignamente de nuestro trabajo”, durante una conferencia de prensa en París.
Gibert ha afirmado: “Nos sentimos completamente **legítimos** para participar en este movimiento, en **convergencia** con todas las protestas que se están organizando alrededor de esta fecha del 10 de septiembre… Estaremos presentes y llamaremos claramente a unirse a las movilizaciones y a organizarlas”. Esta declaración resuena en un contexto donde numerosos sectores están alzando sus voces, y el **sindicato** busca unir esfuerzos para obtener una respuesta más efectiva.
Enfrentados a la crisis provocada por la **dermatitis nodular contagiosa** del ganado, el sindicado ha rechazado la propuesta de un **abattage total** de los focos infectados, criticando la falta de **diálogo** del gobierno con todos los actores del sector agrícola. Según Gibert, es fundamental que las autoridades escuchen las inquietudes de los agricultores y tomen decisiones inclusivas que beneficien a todos.
La problemática de la **sequía** y los **incendios** forestales récord también ha sido un tema central. El sindicato denuncia las “falsas soluciones” promovidas por el gobierno, como las grandes **retenes de agua** y las medidas incluidas en la **ley Duplomb**, que, según su perspectiva, están destinadas a favorecer a la **agro-industria**. En su lugar, proponen repensar la **agricultura mediterránea**, el uso del suelo y los **desafíos del pastoreo** en el contexto actual.
Oposición al acuerdo con el Mercosur
En relación con la dificultad que enfrentan muchos agricultores para acceder a **seguros climáticos**, la Confédération paysanne sugiere la creación de un **fondo mutuo y solidario**, que sería financiadopor toda la **cadena agroalimentaria**, desde los proveedores de maquinaria agrícola hasta la **gran distribución**. “No es justo que solo los agricultores asuman los riesgos”, argumenta Gibert.
El llamado a “Bloquear todo” el 10 de septiembre ha cobrado fuerza en las **redes sociales**, y las autoridades anticipan una variedad de acciones en todo el país. La **FNSEA**, el primer sindicato agrícola, ha anunciado que no participará para evitar una “recuperación política”, y ha señalado que en su lugar organizarán una **movilización** en otoño con sus propias demandas.
Relacionado con el **acuerdo de libre comercio** con los países del **Mercosur**, la Confederación ha programado una manifestación en **Bruselas** junto al movimiento **Via Campesina**, donde se solicitará a los **estados europeos** y a todos los **eurodiputados** que se opongan a este acuerdo. El sindicato también instará al **gobierno francés** a clarificar su posición al respecto.
“Rechazamos este acuerdo que incrementará los **cupos de importación**. Aceptarlo sería un suicidio para la agricultura francesa”, ha declarado **Stéphane Galais**, otro portavoz de la organización. Esta declaración resuena con la creciente preocupación sobre la **competitividad** de la agricultura local frente a productos extranjeros que a menudo son más baratos.
En definitiva, la situación actual del sector agrícola en Francia pone de manifiesto la necesidad de una **acción colectiva** y un **diálogo abierto** entre los agricultores y el gobierno. La participación en el movimiento del 10 de septiembre es una muestra del descontento generalizado y la búsqueda de soluciones sostenibles que aseguren la viabilidad de la **agricultura francesa** frente a los retos climáticos y económicos que enfrenta. La lucha por una agricultura más justa y equitativa continúa.

