En **Francia**, se estima que los estudiantes deberán destinar un monto significativo para cubrir los gastos de su regreso a clases en 2025. Según la **FAGE**, la Federación de Asociaciones Generales de Francia, los estudiantes enfrentarán un coste promedio de **3,227 euros**. Esta cifra representa un aumento del **2.21%** respecto al año anterior, lo que genera preocupación entre la comunidad estudiantil.
Desde hace 22 años, cada **septiembre**, la FAGE presenta su estudio sobre el coste de la **vuelta a clases**, un índice que contabiliza los gastos del primer mes del año académico. Este análisis se enfoca en un estudiante de **20 años** que esté matriculado en una licenciatura, que no viva con sus padres y no reciba **becas** sociales.
El descenso del poder adquisitivo y el aumento de precios impactan de manera directa en los estudiantes. De hecho, los estudiantes de los **territorios ultramarinos** enfrentan un coste mayor, que asciende a **4,503 euros**, impulsado principalmente por el alto gasto en transporte.
A lo largo de los años, la situación ha ido empeorando. En 22 años, el coste de la vuelta a clases en la **Île-de-France** ha prácticamente **doblado** su valor: en 2003, la cifra era de solo **1,760 euros** en la región, y de **1,680 euros** en otras provincias.
Aumento de los gastos específicos de la vuelta a clases
Para establecer un presupuesto, la FAGE clasifica los gastos en dos categorías: los **gastos específicos de la vuelta** a clases y los **gastos de vida diaria**. En 2025, se observa un incremento del **3.49%** en los gastos específicos, que incluyen: matrícula, CVEC (contribución a la vida estudiantil), seguro de salud, costos de alquiler y suministro de materiales escolares.
Dentro de los gastos específicos, los costes de **papelería** han subido un **9.69%** y el material pedagógico específico, que incluye libros de texto y herramientas como calculadoras, ha aumentado un **7.11%**. Estos incrementos plantean un desafío considerable para los estudiantes que intentan ajustar sus presupuestos.
Los **gastos de vida diaria** son aquellos que los estudiantes deben afrontar mensualmente, tales como: el alquiler (que promedia **580 euros**), alimentación (**273 euros**, con más de dos tercios dedicados a comida en el comedor universitario), servicios de teléfono e Internet (**47 euros**), transporte (aproximadamente **148 euros**) y ocio (**49 euros**).
El **alquiler** se convierte en el mayor peso en el presupuesto estudiantil, forzando a muchos a optar por residencias privadas. A pesar de que existen ayudas, no todos los estudiantes pueden acceder a residencias universitarias: de hecho, el Crous solo dispone de un alojamiento por cada cuatro estudiantes becados.
La necesidad de cubrir estos **gastos imprescindibles** obliga a muchos estudiantes a recortar otros ámbitos de su vida, especialmente en alimentación. De acuerdo con la FAGE, en 2024, el **20%** de los estudiantes no lograban alimentarse adecuadamente para evitar que su saldo bancario se volviese negativo.
La costosa vida en París
Estudiar en **París** es aún más costoso. Según la **COEF**, la Coordinación de Organizaciones Estudiantiles de la Región de París, un estudiante gastará **3,689 euros** en su regreso a clases, de los cuales **690 euros** corresponden solamente a alquiler por un pequeño estudio. Este gasto representa la mitad del presupuesto mensual en la región, y la vida en París no siempre garantiza proximidad a las universidades, ya que el tiempo promedio de transporte diario era de **1h52** en 2020, según el Observatorio de la Vida Estudiantil.
En conclusión, la creciente presión financiera sobre los estudiantes en Francia es un tema crítico que requiere atención debido al impacto en su calidad de vida y educación. Con el coste de la vuelta a clases en aumento, es fundamental que se implementen políticas y medidas que apoyen a esta población vulnerable para garantizar que la educación superior sea accesible para todos.

