
PEDRO PARDO / AFP
Le président chinois Xi Jinping marchant aux côtés de Vladimir Poutine et du dirigeant nord-coréen Kim Jong Un avant un défilé militaire marquant le 80e anniversaire de la victoire sur le Japon et la fin de la Seconde Guerre mondiale, sur la place Tiananmen à Pékin, le 3 septembre 2025.
INTERNACIONAL – Una fotografía que se inscribirá en la **historia**. El presidente chino **Xi Jinping** recibió el miércoles 3 de septiembre por la mañana al presidente ruso **Vladimir Putin** y al líder norcoreano **Kim Jong Un** en Pekín. Asistirán, junto a una veintena de **líderes** extranjeros, a un gran **desfile militar** conmemorando el final de la **Segunda Guerra Mundial**.
Xi Jinping estrechó la mano, uno a uno, a Vladimir Putin y Kim Jong Un, así como a los demás invitados tras su llegada. Posteriormente, se pusieron en marcha sobre la **alfombra roja**, con Vladimir Putin a la derecha de Xi Jinping y Kim Jong Un a su izquierda, liderando el grupo hacia la **plaza Tiananmen** para asistir a la **parada**, como pueden observar en la foto encabeza este artículo.
El **símbolo** que se busca transmitir es fuerte: los tres hombres unidos en la celebración de la victoria sobre las agresiones hegemónicas de **Japón** y de la **Alemania nazi**, en un momento en el que están inmersos en una **prueba de fuerza** estratégica con los occidentales, liderados por los **Estados Unidos**. Ningún líder occidental de primer nivel ha confirmado su asistencia a este desfile.
La imagen, en todo caso, no fue bien recibida por Donald Trump, quien acusó a su homólogo chino de “conspirar” con los líderes ruso y norcoreano. “Que el presidente Xi y el maravilloso pueblo chino tengan un excelente día de celebraciones”, agregó el presidente estadounidense en su red Truth Social.
Una primera para Kim Jong Un
La presencia de Kim Jong Un en esta **parada** junto a sus poderosos vecinos es un hito sin precedentes. Desde su llegada al poder a finales de **2011**, Kim Jong Un, que es reacio a salir de su país aislado y que enfrenta **fuertes sanciones internacionales**, no había estado en un encuentro de líderes extranjeros de esta magnitud.
De hecho, no ha salido de Corea del Norte desde su visita a Rusia en septiembre de **2023**. Esta será solo su **novena salida** del país desde que asumió el poder, sin contar dos breves visitas a la **zona desmilitarizada** en la frontera con Corea del Sur.
Un gran golpe diplomático
Los asistentes presenciarán durante 70 **minutos** el desfile de las tropas chinas marchando con impecable cadencia, aviones sobrevolando la **Avenida de la Paz Eterna** en formaciones precisas, y nuevos armamentos desfilando sobre pesadas plataformas.
La **capital** china, despertando bajo un cielo azul velado, ha estado bajo estricta **vigilancia** militar y policial durante días. Un amplio **perímetro** está cerrado a la circulación alrededor de la plaza Tiananmen.
Para China, se trata de un gran golpe **diplomático** y el clímax de una secuencia de varios días en la que también ha acogido una **cumbre** regional de líderes de una veintena de países eurasiáticos.
En un contexto de **tensiones** geopolíticas y de **guerra comercial**, y a pesar de las presiones estadounidenses, China demuestra que posee “la capacidad de reunir y la influencia política para unir a Putin y Kim”, dice Lam Peng Er, investigador de la **National University** de Singapur. “Xi Jinping está mostrando al resto del mundo que Kim Jong Un lo busca con gusto, mientras que él es reticente a reunirse nuevamente con el presidente Trump y el presidente surcoreano Lee Jae Myung”, añade.



