US defence firm Kratos ha confirmado una asociación con el Instituto Nacional Chung-Shan de Ciencia y Tecnología (NCSIST) de Taiwán para desarrollar un derivado de su dron de objetivo a propulsión a chorro MQM-178 Firejet, conocido como Chien Feng IV. Este dron se destina principalmente a desarrollar un sistema de kamikaze de bajo costo y de mayor alcance, con oportunidades de venta potenciales tanto para el ejército taiwanés como para la exportación.
El **Chien Feng IV** se espera que haga su debut público en la **Exposición Aeroespacial y de Tecnología de Defensa** de Taipei, que se llevará a cabo en septiembre, según un informe de **United Daily News de Taiwán**, que cita comentarios de NCSIST y también reportados por TWZ. Esta organización de propiedad estatal se encarga de la investigación y el desarrollo militar avanzado para Taiwán. Kratos ha colaborado anteriormente con la empresa estadounidense **Shield AI** para modificar el vehículo no tripulado MQM-178, según UDN.
Asociación y desarrollo
Steve Fendley, presidente de la División de Sistemas No Tripulados de Kratos, comentó a TWZ: “Podemos confirmar la emocionante asociación con NCSIST y que el Chien Feng IV es un derivado del sistema MQM-178. El desarrollo comenzó a principios de este año y está avanzando rápidamente.”
Acerca del MQM-178 Firejet: El modelo base
Según TWZ, Kratos indica que el MQM-178 Firejet mide 10.8 pies de longitud con una envergadura de 6.5 pies. Puede transportar aproximadamente 70.5 libras de carga útil internamente, además de casi 35 libras debajo de cada ala y 20 libras adicionales en cápsulas en cada punta de ala. El dron puede alcanzar velocidades de 0.69 Mach y operar a altitudes entre 20,000 y 35,000 pies. Diseñado principalmente como un objetivo para la capacitación de misiles aire-aire y superficie-aire, el Firejet puede realizar giros entre -2 y +9 Gs y se lanza mediante catapulta.
La mirada en China
DroneXL señala que Kratos se ha destacado durante mucho tiempo en el mundo de los drones, produciendo sistemas no tripulados rápidos, inteligentes y altamente capaces. Su nueva asociación con Taiwán para desarrollar el Chien Feng IV, una munición de merodeo a propulsión a chorro, es una de las historias de drones más significativas del año. A diferencia de los drones convencionales de propulsor, el Chien Feng IV está diseñado para la velocidad, precisión y letalidad, capaz de alcanzar velocidades de hasta 600 millas por hora (965 km/h).
Desde una perspectiva estratégica, Taiwán se enfrenta a un abrumador desequilibrio frente a China en términos de poder aéreo y naval tradicional. Una confrontación directa avión por avión o barco por barco sería insostenible. Al invertir en armas asimétricas como el Chien Feng IV, Taiwán busca nivelar el campo de juego. Rápidos, de bajo costo y mortales, estos drones podrían transformar la posición defensiva de Taiwán, convirtiendo a la isla en una fuerza formidable en caso de que se produzca alguna invasión desde el continente.
La asociación entre Kratos y el NCSIST no solo representa un avance significativo en la tecnología militar taiwanesa, sino que también refuerza la resistencia de Taiwán frente a las amenazas externas. La innovación y el desarrollo tecnológico en el ámbito de la defensa son cruciales para un país que enfrenta desafíos geopolíticos constantes, especialmente en la vecindad de una potencia como China.
Taiwán, a través de la investigación y el desarrollo de estos sistemas avanzados, no solo busca mejorar sus capacidades defensivas, sino que también se posiciona como un actor clave en la dinámica militar en la región Asia-Pacífico, incidiendo en la geopolítica global.
La cooperación entre estas entidades también refleja una tendencia creciente en todo el mundo, donde las alianzas estratégicas se vuelven esenciales para el desarrollo y fabricación de tecnologías militares. En un contexto donde el espionaje y la innovación tecnológica son cruciales, el enfoque de Taiwán en el desarrollo de drones avanzados como el Chien Feng IV promete cambiar el panorama de su defensa nacional y su posición en el escenario internacional.
Esto marca un hito no solo para Taiwán, sino también para la industria de defensa global, donde se espera un incremento en la demanda de sistemas de combate de nueva generación. Por lo tanto, el Chien Feng IV no solo refleja el ingenio taiwanés, sino que también es un símbolo de la resiliencia y la determinación de Taiwán en su búsqueda de seguridad en un entorno cada vez más desafiante.
Tales desarrollos indican que el futuro de la defensa aérea y naval de Taiwán podría estar en manos de sistemas innovadores como el Chien Feng IV, que ofrecen nuevas posibilidades y estrategias para enfrentar a adversarios más poderosos, utilizando la tecnología como un diferenciador clave en su defensa.
La importancia del Chien Feng IV no radica únicamente en su desarrollo tecnológico, sino en cómo puede redefinir la manera en que Taiwán y otras naciones podrían enfrentar conflictos potenciales en el futuro.



