La independencia de la Reserva Federal bajo amenaza
La reciente intención del presidente Donald Trump de despedir a un miembro de la junta de gobernadores de la Reserva Federal ha encendido alarmas entre economistas y expertos legales. Este acto es considerado como la mayor amenaza a la independencia del banco central en décadas. Las posibles repercusiones impactarían en la vida cotidiana de la mayoría de los estadounidenses, ya que una Reserva Federal leal a Trump podría recortar drásticamente las tasas de interés a corto plazo, lo que, en consecuencia, resultaría en un aumento de la inflación y, a largo plazo, en mayores costos de endeudamiento para créditos hipotecarios, préstamos de automóviles y créditos comerciales.
El primer intento de despido en la historia de la Fed
Trump trató de despedir a Lisa Cook, la primera mujer negra en ser nombrada a la junta de siete miembros de la Fed. Este es el primer intento en la historia de 112 años de la Reserva Federal en que un presidente busca despedir a un gobernador. Según Trump, esta acción se basa en alegaciones de un excolega que sostiene que Cook cometió fraude hipotecario.
Cook ha contraatacado mediante una demanda para bloquear su despido, argumentando que las acusaciones son un pretexto para el verdadero objetivo de Trump: aumentar el control sobre la Fed. Un tribunal podría decidir la próxima semana si impide temporalmente su despido mientras la demanda avanza.
¿Fraude hipotecario o error administrativo?
Cook está acusada de haber declarado dos viviendas como residencias principales en julio de 2021, antes de unirse a la junta, lo cual podría haber conducido a una tasa hipotecaria más baja. En su demanda, sugiere que podría haber sido un error administrativo, aunque no ha respondido directamente a las acusaciones.
Trump ha manifestado su deseo de tener más control sobre la Reserva Federal. Ha exigido reducciones de tasas drásticas, llevando la tasa clave a tan solo 1.3%, desde el nivel actual de 4.3%. Antes de intentar despedir a Cook, Trump criticó repetidamente al presidente de la Fed, Jerome Powell, por no haber proporcionado los recortes que él demanda. “Tendremos una mayoría muy pronto, lo que será bueno”, declaró Trump, refiriéndose a cómo, si logra reemplazar a Cook, tendría el control por un 4-3 dentro de la junta.
El impacto de una Reserva Federal política
La independencia de la Fed es crucial porque permite que el banco central tome decisiones difíciles que a menudo son impopulares. Por ejemplo, la Fed puede reducir las tasas de interés para estimular el crecimiento, pero también puede subirlas para combatir la inflación, lo que puede llevar a despidos y menor crecimiento.
Históricamente, los economistas prefieren bancos centrales independientes, ya que estos tienden a tener una inflación más baja a largo plazo. Sin embargo, funcionarios elegidos como Trump tienen incentivos para presionar por tasas de interés más bajas, lo que puede facilitar la compra de viviendas y automóviles, además de mejorar temporalmente la economía.
El riesgo de inflación descontrolada
Douglas Elmendorf, economista de Harvard, advierte que la demanda de Trump para reducir las tasas en 3 puntos porcentuales podría sobrecalentar la economía, provocando una demanda de los consumidores que supere la capacidad productiva y, por ende, un aumento en la inflación. “Si la Reserva Federal está bajo el control del presidente, probablemente acabaremos con una inflación más alta en este país durante muchos años”, afirmó Elmendorf.
Lecciones de otras naciones
El caso de Turquía es un ejemplo notable. El presidente Recep Tayyip Erdogan forzó a su banco central a mantener bajas las tasas de interés durante un período de inflación descontrolada. Sin embargo, al permitir más independencia en 2023, el banco central pudo reducir la inflación, aunque con un aumento considerable en las tasas de interés.
En Estados Unidos, otros presidentes han intentado influir en la Fed. Por ejemplo, Lyndon Johnson presionó para mantener las tasas bajas en los 60, mientras que Richard Nixon trató de evitar aumentos en la antesala de las elecciones de 1972. Estas intervenciones son ampliamente criticadas por haber contribuido a la inflación persistente en las décadas de 1960 y 1970.
Desbalance entre independencia y responsabilidad democrática
Si bien los presidentes tienen cierta influencia sobre la Fed mediante designaciones, la Reserva Federal fue creada para estar aislada de presiones políticas a corto plazo. Los gobernadores son nombrados para mandatos escalonados de 14 años, garantizando que ningún presidente pueda designar a muchos miembros en un corto período.
A pesar de esto, algunos funcionarios de la administración de Trump argumentan que una mayor responsabilidad democrática es necesaria en la Fed. “Lo que dicen quienes afirman que el presidente no tiene autoridad es que siete economistas y abogados deben tomar decisiones críticas para el pueblo estadounidense sin ninguna entrada democrática”, señaló el vicepresidente JD Vance.
La administración de Trump parece más enfocada en reestructurar la Fed, sugiriendo que el presidente debería tener más facilidad para despedir a los gobernadores. Este tipo de propuestas plantean serias dudas sobre el futuro de la independencia y eficacia de la Reserva Federal.
En conclusión, las tensiones entre la administración actual y la Reserva Federal pueden alterar significativamente el panorama económico del país. La independencia de la Fed no es un mero formalismo, sino un pilar fundamental que asegura decisiones basadas en la estabilidad económica a largo plazo, en lugar de consideraciones políticas inmediatas. La amenaza de intervención política puede tener consecuencias devastadoras para el control de la inflación y el equilibrio económico en Estados Unidos.
