
La bronchiolite: un desafío en la salud infantil
La bronchiolite es una enfermedad respiratoria que afecta a muchos nourrissons cada invierno. Esta condición sigue siendo una de las principales causas de hospitalización en niños menores de un año. Es fundamental comprender cómo prevenir y tratar esta enfermedad para reducir su impacto en la población infantil. Por ello, el Ministerio de Salud ha lanzado una nueva campaña de prevención que comenzará el 1 de septiembre de 2025.
La bronchiolite aguda del lactante es provocada por el virus respiratorio sincitial (VRS). Aunque generalmente es una afección leve, puede causar complicaciones graves en los bebés más pequeños. Según estudios recientes, la temporada 2024-2025 mostró signos alentadores: la duración de la epidemia fue de solo ocho semanas y menos intensa que en años anteriores, especialmente en bebés menores de tres meses.
Este éxito se atribuye a la protección de más de 450,000 lactantes contra las formas graves de la enfermedad, gracias a la inmunización pasiva (transferencia de anticuerpos de la madre al bebé) y a la vacunación materna. En el marco de esta campaña, vamos a discutir en detalle estas dos estrategias complementarias de prevención.
La vacunación materna con Abrysvo
El vacuna Abrysvo, que se administra a mujeres embarazadas en el octavo mes de gestación (entre la 32ª y 36ª semana de amenorrea), permite proteger a los lactantes desde su nacimiento y hasta seis meses después, siempre que el parto ocurra más de dos semanas tras la inyección.
Las claves sobre la vacunación materna son:
- ¿Quién puede administrarla? Médicos, **matronas**, enfermeros titulados y farmaceutas.
- ¿Cobertura? 100% por el **Seguro de maternidad**.
- ¿Disponibilidad? A partir del 1 de septiembre de 2025 para las mujeres embarazadas cuyo parto esté previsto a partir de esa fecha.
L’immunización pasiva del lactante con Beyfortus (nirsevimab)
El anticuerpo monoclonal Beyfortus está diseñado para todos los lactantes que experimentan su primera temporada de exposición al VRS, a menos que la madre haya sido vacunada con Abrysvo. Las pautas son las siguientes:
- En maternidad: los bebés nacidos a partir del 1 de septiembre de 2025 podrán recibir una dosis directamente en el hospital, con **cobertura total** sin adelantamiento de costos.
- En la comunidad: los niños nacidos entre febrero y agosto de 2025 podrán beneficiarse de una **inmunización de recuperación**, reembolsada en un 30% por el Seguro de Salud y completamente cubierta por la C2S (complemento de salud solidario) o la AME (Ayuda Médica Estatal). El resto a cargo podría estar completamente cubierto por los organismos complementarios de salud, dependiendo de las garantias suscritas por los asegurados.
La Pr. Christèle Gras-Le Guen, pediatra en el CHU de Nantes y portavoz de la Sociedad Francesa de Pediatría, afirmó: “La inmunización por el anticuerpo monoclonal nirsevimab y la vacunación de las mujeres embarazadas representan un avance extraordinario para la salud de los niños pequeños, proporcionando protección inmediata contra esta enfermedad tan contagiosa y sintomática.”
Gestos simples pero esenciales en la vida cotidiana
Además de estas medidas preventivas, existen gestos simples que pueden ayudar a limitar la transmisión del virus:
- Usar una **mascarilla** en caso de resfriado, tos o fiebre.
- Evitar llevar a su niño a lugares públicos cerrados como supermercados, restaurantes y transporte público.
- Lavar las manos **regularmente**, especialmente antes y después de cada contacto con el bebé.
- Ventilar regularmente el hogar.
- No compartir utensilios que no estén lavados.
- No fumar cerca de los niños.
Es esencial crear una conciencia colectiva sobre la bronquiolitis y cómo prevenirla. La colaboración entre los profesionales de salud y las familias es clave para mantener a nuestros niños sanos y protegidos. La educación sobre la bronchiolitis y sus métodos de prevención puede hacer una gran diferencia en la manera en que esta enfermedad afecta a nuestra población infantil. La campaña de prevención del Ministerio de Salud se presenta como una transición significativa hacia una mayor salud pública y un futuro más saludable para los más pequeños.




