
Altmaier utilizó el saque bajo, una táctica legal pero poco común, lo que irritó visiblemente a Tsitsipas. Durante la disputa, el griego comentó: “La próxima vez, no te preguntes por qué te golpeo, ¿de acuerdo? Solo estoy diciendo que si sirves bajo… si sirves bajo”. Esta declaración sugiere que Tsitsipas dirigió intencionalmente sus golpes hacia el cuerpo del alemán durante el partido.
El público de Nueva York expresó su descontento con silbidos mientras Altmaier levantaba la mano y se alejaba, evitando un intercambio adicional con Tsitsipas. El griego, que ha sido finalista en el Abierto de Australia y en Roland Garros, ha estado intentando detener su deslizamiento al despedir a Goran Ivanisevic y reintegrar a su padre, Apostolos, como entrenador el mes pasado. Sin embargo, los resultados aún no han mostrado mejoras. Desde el Abierto de Barcelona en abril, Tsitsipas no ha logrado victorias consecutivas y ha caído al puesto 28 en el ranking, marcando uno de los períodos más difíciles de su carrera.
¿EL SAQUE BAJO ES LEGAL EN LOS GRAND SLAMS?
El saque bajo es, efectivamente, legal en los **Grand Slams** y en todos los partidos de tenis profesionales. La regla No. 16 de la ITF (Servicio) establece que la bola debe ser golpeada antes de que toque el suelo y que los pies del servidor deben permanecer detrás de la línea de base en el momento del contacto. No existe un requisito que obligue a que el saque se haga por encima de la cabeza, lo que convierte al saque bajo en una táctica válida, aunque rara vez utilizada en el nivel élite.
¿CUÁNDO SE UTILIZÓ EL PRIMER SAQUE BAJO EN UN GRAND SLAM?
El saque bajo se usó por primera vez de manera destacada por el americano **Michael Chang**, quien luchaba contra calambres, durante su partido de cuarta ronda contra **Ivan Lendl** en el **Abierto de Francia** de 1989. Este movimiento sorprendió a muchos y ayudó a Chang a avanzar en el torneo, convirtiéndose en un momento histórico en la historia del tenis.
A pesar de las críticas, estos tipos de tácticas como el saque bajo pueden ser una estrategia efectiva en el tenis, especialmente cuando se ejecutan en momentos inesperados. No obstante, Tsitsipas ha dejado claro que estas tácticas pueden generar controversia y tensiones en la cancha.
LA REACCIÓN DEL PÚBLICO Y LA COMUNIDAD TENÍSTICA
La reacción del público en el **Arthur Ashe Stadium** fue notable. Los silbidos fueron un reflejo del papel que juega la ética en el deporte. Muchos aficionados y expertos opinaron que el saque bajo, aunque legal, puede ser visto como un movimiento poco deportivo en ciertas circunstancias.
La comunidad tenística social reaccionó rápidamente al incidente y se generaron discusiones sobre si el saque bajo debería ser más aceptado en el circuito profesional. Algunos argumentan que puede ser un gran recurso en el arsenal de cualquier jugador, mientras que otros creen que debería ser evitado en un juego tan competitivo.
LA TRAYECTORIA DE TSITSIPAS Y SU FUTURO
Stefanos Tsitsipas tiene una larga trayectoria en el tenis, con éxitos que incluyen múltiples títulos de ATP y su llegada a la final de varios **Grand Slams**, lo que lo convierte en un jugador destacado en la escena internacional. Sin embargo, los últimos resultados indican un **descenso** en su rendimiento. La presión de los grandes torneos puede afectar a cualquier atleta, pero para Tsitsipas, la necesidad de ajustar su enfoque y su **estrategia** se ha vuelto más urgente que nunca.
La decisión de regresar a su padre como entrenador podría ser un paso positivo hacia la reconstrucción de su carrera, pero necesitara tiempo para ver realmente los efectos de esta decisión. A partir de este punto, el griego tiene que encontrar su confianza en la cancha de nuevo y aprender a manejar la presión que conlleva competir en el más alto nivel.
Tsitsipas debe ahora centrarse en mejorar su juego y adaptarse a las tácticas de sus rivales, incluido el uso del saque bajo. La mezcla de oportunidades y desafíos es parte integrante del auge y caída de los grandes atletas. Si bien el camino por delante es incierto, la clave estará en su capacidad de adaptación y resiliencia.


