
Después de un mes en la clínica de los Pirineos en Colomiers, una paciente denuncia diversos **dysfuncionamientos** en el establecimiento de salud. Narra sus 28 días de **sufrimiento**, marcados por varios **incidentes**. La dirección de la clínica se **defiende**.
Un Mes que No Olvidará
Este mes de **julio de 2025**, Marcelle* no olvidará con facilidad. Tras sufrir una **fractura périprothética** del fémur derecho, fue internada en la clínica de los Pirineos durante 28 días. Un periodo que, lejos de su objetivo terapéutico, se convirtió en una experiencia llena de **trámites** y malestar.
En un **correo** dirigido a la dirección de la clínica, cuyo contenido ha sido **consultado** por **La Dépêche**, Marcelle narra cronológicamente los incidentes que vivió. Después de ser operada en el hospital **Purpan**, fue transferida a la clínica de los Pirineos. “Desde el 3 de julio, día de mi llegada, tuve que exigir una **potencia** por una **escarra** ya presente en el sacro. Solo la recibí cuatro días después, lo que agravó aún más la situación”, menciona la paciente.
Quejas Reiteradas y Falta de Atención
A lo largo de esas cuatro semanas, Marcelle señala un **constante** desprecio a sus necesidades. “Cada vez que pedía **hielo** o un **almohada** para aliviar mi rodilla, la respuesta era la misma: ‘no hay'”.
Con amargura, concluye su relato mencionando que su estancia en la clínica fue marcada por “acciones que podrían considerarse como **maldad** hacia una persona vulnerable” y “graves **faltas** médicas y sanitarias”. Afirma que su hospitalización no contribuyó a su **recuperación** física e incluso causó un deterioro en su estado **psicológico**.
La Respuesta de la Clínica
Ante estas acusaciones, la dirección de la clínica de los Pirineos se **defiende**, aunque admite ciertos problemas. En respuesta a Marcelle, reconocen que algunos **tratamientos** no se llevaron a cabo según los estándares que ellos consideran óptimos. “Es una realidad: algunos cuidados no se realizaron a la altura de las exigencias que esperamos. Hemos identificado a los colaboradores responsables y tomado decisiones firmes”, asegura el equipo directivo.
No obstante, la dirección añade que “la clínica no ha fallado en tanto institución. La organización de la atención médica es sólida; nuestros **procedimientos** están validados y son reconocidos”. Además, citan un informe de la **Alta Autoridad de Salud** que otorga a la clínica una calificación de 99,56 sobre 100, posicionándola entre las instituciones de **excelencia**.
Turnover y Presión en el Personal
En su carta, Marcelle también expresa su preocupación por el **alto turnover** del personal, donde cada miembro se **desvincula** de responsabilidades, argumentando que no estaban presentes en el momento de los incidentes. La clínica reitera que “hay que entender que ejercemos en un entorno muy **tenso**. Conseguir personal cualificado es un desafío constante. Sin embargo, esto no debe justificar las faltas cometidas”.
Comprometidos con el bienestar de sus pacientes, añaden que “estamos trabajando para que cada paciente reciba **cuidados** adecuados y un acompañamiento digno”.
Reflexiones Finales
El correo de Marcelle ha suscitado reacciones dentro del establecimiento, consideradas constructivas por la dirección. “Sin duda, no resulta fácil recibir este tipo de comentarios, pero nos han permitido confirmar nuestras **observaciones** y tomar decisiones rápidas. Aquellos que no cumplieron con nuestras expectativas ya no trabajan con nosotros”, concluye el equipo directivo.
Ahora, Marcelle está decidida a que su **denuncia** no quede sin impacto en la **mejora** de los **cuidados** proporcionados por la clínica.




