La **televisión** francesa ha vuelto a encender los corazones de sus espectadores con la nueva temporada de *« L’Amour est dans le pré »*. En su **vigésima** edición, este popular programa ha sido inaugurado con 15 nuevos candidatos en busca del amor, entre los cuales se encuentran 12 hombres y 3 mujeres. Este año, al igual que en los anteriores, el proceso comenzará con largas sesiones de **speed dating**, donde los aspirantes tendrán la oportunidad de conocer a sus posibles parejas. La animadora Karine Le Marchand, conocida por su carisma y sentido del humor, ha dado inicio oficialmente a la temporada, prometiendo momentos divertidos y emocionales.
Uno de los candidatos que ha destacado inmediatamente es **Gilles**, un carismático agricultor de 59 años que ha estado buscando el amor durante años. Su entusiasmo es palpable, y bromea sobre lo que le espera durante los speed datings. : “**Estoy súper contento**, estoy a la **línea de hacer una crisis cardíaca**, pero las pretendientes me harán **boca a boca**”, comparte con una sonrisa.
Durante estos encontros, Gilles se siente atraído por **Pascaline**, que se presenta con un estilo divertido y un **ojo coquetón**. Sin embargo, su encuentro más memorable es con **Léa**, una intrigante madre que, a pesar de ser reciente abuela, está decidida a conquistar su corazón. Juntos, sienten la química al bailar un **zouk**, un momento que se siente cargado de tensión y sensualidad.
“**Hellooooooo**, ¿usted es soltero?”
Gilles, un poco **inseguro**, navega por la coreografía improvisada mientras intenta seguir el ritmo. A pesar de su incertidumbre, acaba inclinándose por **Isabelle**, quien, a diferencia de las otras, le transmite una sensación de estabilidad. Ambos comparten un divertido momento al bailar al ritmo de “**On va s’aimer**”, dejando a los espectadores con una sensación de alegría.
La animadora Karine Le Marchand también tiene su propio momento de diversión. Mientras entrevista a **Océane**, una joven agricultora de 26 años, se distrae al ver a un hombre pasar en barco. Con su característica energía, llama su atención: “**Hellooooooo, ¿eres soltero?**”. Este momento humorístico se convierte en una pausa sorpresiva que añade un toque fresco a la dinámica del programa.
Océane, por su parte, logra captar la atención de **Florian**, otro soltero de 33 años que también comparte su amor por la agricultura. Desde el primer encuentro, la conexión entre ellos es indiscutible; él le regala un bol **breton** con su nombre y charlan sobre el deseo de **formar una familia**. “Estoy deseando ver cómo se desarrolla esto en la vida real”, confiesa Océane, a medida que sus sentimientos comienzan a florecer.
“**Es un auténtico choque de trenes**”
Otro participante interesante es **Jean-Louis**, un agricultor de leche de 53 años que aún vive con su madre. Su aparición es memorable, no solo por su nuevo **sombrero**, sino también porque, en un inusual giro, un pequeño incidente humorístico ocurre justo antes de un speed dating, brindando un toque cómico al ambiente.
Jean-Louis es muy apreciado por las mujeres, y Karine Le Marchand señala que su belleza es evidente. A medida que interactúa con sus pretendientes, sus encuentros traen consigo momentos de vulnerabilidad que resonan entre los espectadores. La conexión que establece con **Sophie**, una mujer con un acento encantador, parece prometer algo especial. “**Ha cambiado mi vida**, tenemos una conexión”, comenta Jean-Louis tras invitarla a su granja.
Así se abrió, una vez más, un nuevo capítulo de romances, emociones y situaciones inesperadas. “**L’Amour est dans le pré**” sigue siendo un espejo de **la búsqueda del amor**, dejando a los fans deseando más. A través de sus personajes entrañables y sus situaciones hilarantes, el programa captura la esencia de lo que significa amar y ser amado en un mundo donde todo parece moverse a la velocidad de la luz. ¿Qué más sorpresas traerá esta temporada? Los telespectadores estarán ansiosos por descubrirlo.

