
GUILLAUME BAPTISTE / AFP
El trío norirlandés Kneecap, cuyo miembro enfrenta acciones legales en el Reino Unido por su promoción del Hezbollah, ofreció un concierto el pasado 24 de agosto en Rock en Seine.
**CULTURA** – *“¡Free Palestine!”*, un mensaje **gigante** lanzado sobre el escenario, y un **dibujo** de la bandera palestina como telón de fondo. Esto fue lo que presentó el grupo **norirlandés** Kneecap en su actuación en el festival Rock en Seine, realizado en París. A pesar de las numerosas críticas hacia su participación, como las expresadas por figuras como Bruno Retailleau y el Crif, el grupo continuó promoviendo su mensaje **en contra** de los ataques israelíes en Gaza y al mismo tiempo se dirigió a las autoridades **francesas**.
Este acto, de aproximadamente una hora, se llevó a cabo frente a miles de personas en Saint-Cloud, al **oeste** de París. Kneecap, conocido por fusionar **rap** y **punk**, utilizó su espectáculo como una plataforma para **denunciar** la situación actual en Gaza. Con gritos de *“¡Libertad, libertad para Palestina!”*, el grupo cautivó a una audiencia entusiasta que mostraba símbolos de apoyo, como **keffiehs** y camisetas irlandesas.
“**No estamos en contra de Israel**”, reiteró el grupo, agregando: “Me doy cuenta de que estamos **enojados**, pero estamos aquí solamente para disfrutar”. Este mensaje buscaba mitigar su postura frente a las críticas recibidas.
Momentos tensos en el festival
Sin embargo, durante su espectáculo, Kneecap no escatimó en críticas al **gobierno** israelí: “**Netanyahu es un criminal de guerra**”, y “Si esto no es un **genocidio**, ¿entonces qué es?”, afirmaron. Además, el grupo proyectó en una gran pantalla el mensaje: *“El gobierno francés es cómplice: vende y facilita el comercio de armas hacia el ejército israelí”*. Esto se produjo en un entorno donde la **vigilancia** fue una prioridad por parte de las autoridades, que ya advertían sobre **discursos** de contenido antisemita o de incitación al odio.
Le Parisien también reporta sobre un ambiente tenso en la entrada del festival, con más controles y **fouilles** a los asistentes.
Durante el concierto, un momento de tensión se desató cuando el colectivo “**Nosotros Viviremos**” llegó con carteles que decían *“Antisemitas fuera de nuestras fiestas”*. A pesar de los **abucheos**, fueron rápidamente expulsados por miembros del equipo de seguridad. Kneecap, sin perder el ritmo, utilizó esta interrupción a su favor, gritando: *“Alguien quiere impedirnos tocar. Solo hay amor aquí. ¡Liberen a Palestina!”*
Polémicas en aumento
Las autoridades estaban al tanto de la situación particular que rodeaba a este concierto. Uno de los miembros del grupo, *Liam O’Hanna*, conocido como **Mo Chara**, enfrenta cargos por “**delito terrorista**” tras haber mostrado en un evento en Londres un **dibujo** del Hezbollah, considerado por el Reino Unido como una organización terrorista.
Debido a este contexto, la **ciudad** de Saint-Cloud tomó la decisión de retirar una subvención de 40,000 euros a Rock en Seine, algo sin precedentes. La región de **Île-de-France** también canceló su apoyo financiero para la edición del 2025. La subvención totalizaba 295,000 euros en 2024, sin contar con 150,000 euros adicionales en apoyo a la compra de boletos.
“**Están profanando** la memoria de las 50 víctimas francesas en manos del Hamas el 7 de octubre, así como todas las víctimas del Hezbollah”, se quejó **Yonathan Arfi**, presidente del Consejo Representativo de las Instituciones Judías de Francia (Crif).
A pesar de la controversia, Rock en Seine decidió mantener el concierto y destacó la actuación de Kneecap como un **ejemplo** de “**libertad de creación y expresión**”, según el grupo estadounidense AEG, propietario del festival.
La actuación de Kneecap en Rock en Seine no solo fue un espectáculo musical, sino también un escenario de tensión social y política, que refleja las divisiones actuales en torno a la causa palestina y su relevancia en la cultura contemporánea.




