
Hace seis años, Alisson Soum abandonaba la idea de poder tener un hijo debido a su enfermedad. Hoy, embarazada de gemelos, la futura madre desea compartir un mensaje de esperanza.
Alisson Soum nos recibe en su domicilio en **Frouzin** con una amplia sonrisa. Aquella mujer que La Dépêche du Midi había entrevistado hace seis años para hablar de **endométriosis**, hoy tiene una noticia maravillosa que compartir. “Estoy esperando gemelos, una niña y un niño”, confiesa emocionada. Aunque a primera vista este evento puede parecer común, para Alisson representa un verdadero **milagro**. Tras años de sufrimiento, varias **aborto espontáneo** y diez operaciones ginecológicas, incluyendo la ablación de **trompas**, los médicos le informaron que solo tenía un 20 % de probabilidad de quedar embarazada, recuerda con nostalgia.
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La situación de Alisson no era fácil. “Debido a la ablación de mis trompas, la **fertilización in vitro** era mi única opción”, explica. Esto implicó numerosas pruebas de sangre, citas con ginecólogos y psicólogos, la búsqueda de una donante, y una suplementación de **progesterona**. Gracias a su endometriosis, tuvo que recurrir a un equipo médico multidisciplinario (ginecólogos, especialistas en reproducción y fertilidad). “A pesar de lo agotador que fue el proceso, tanto física como mentalmente, lo logré”, relata la treintañera con orgullo.
Transmitir un mensaje de esperanza
La **gestación** de Alisson es la oportunidad perfecta para ofrecer un mensaje de esperanza a todas las mujeres que se enfrentan a la misma enfermedad. “Soy la prueba tangible de que la endometriosis está asociada a dificultades, pero no a **infertilidad**”, asegura con determinación. “Era importante para mí hacer esta entrevista para devolver la esperanza a aquellas que ya no creen en ello”, añade.
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Al igual que muchas mujeres, Alisson vivió momentos de angustia. Hace seis años, nunca habría imaginado que esto sería posible, pero encontró en el apoyo incondicional de sus seres queridos y en un nuevo amor, la fortaleza para continuar. A pesar de las numerosas complicaciones durante el proceso de **Procreación Médicamente Asistida (PMA)**, “quise rendirme”, confiesa. El equipo médico del hospital Paule de Viguier también jugó un papel crucial. “Mi madre siempre me recordaba que debíamos seguir adelante para no arrepentirnos”, explica Alisson. Hoy, la joven extrae una valiosa lección y la culminación de un anhelo. “No he ganado contra la enfermedad, pero he ganado esta batalla.”
Aunque Alisson no ha tenido una **recidiva** en los últimos tres años y la **gestación** ha “adormecido la enfermedad”, aclara que “la endometriosis no tiene cura”. Con cuatro meses y medio de embarazo, la Frouzinoise desea concentrarse en el presente, pero sigue teniendo la esperanza de que el reconocimiento gradual de la endometriosis conduzca a la creación de un tratamiento.
Es fundamental que la sociedad comience a tomar conciencia sobre la endometriosis. Conocer más sobre esta enfermedad y sus efectos no solo ayuda a las mujeres que la padecen, sino también a sus círculos cercanos. Crear espacios de **diálogo** y **apoyo** puede marcar la diferencia en la vida de muchas personas. Desde organizaciones que divulgan información útil, hasta grupos de apoyo donde se puedan compartir experiencias, cada pequeño esfuerzo suma al cambio necesario. La historia de Alisson nos recuerda que, aunque el camino sea complicado, la **esperanza** y el **amor** son fuerzas poderosas que pueden llevar a la **superación**.



