
Después de meses de cierre, la farmacia de Puycasquier reabre sus puertas bajo un modelo experimental inédito, devolviendo el acceso a los cuidados de salud a los habitantes de este pueblo gersois.
El lunes 18 de agosto, la pequeña comuna de **Puycasquier**, en el **Gers**, vuelve a contar con un **servicio de salud** esencial. Después de varios meses de **cierre** y búsqueda de **soluciones**, la farmacia del pueblo reabre como una **oficina anexa** vinculada a una farmacia “madre” vecina. Esta es una **experimentación nacional**, la segunda en el territorio, que permite así revitalizar este comercio de **proximidad** tan necesario.
Una de las primeras clientes, Paulette, expresó su alegría: “Puycasquier está feliz de tener su farmacia de nuevo. Tenía una **orden médica** que renovar desde hacía dos semanas, pero decidí esperar hasta la reapertura para hacerlo aquí”. Este es un testimonio que resalta la importancia de contar con un servicio cercano, ya que, durante los meses de cierre, muchos habitantes se vieron obligados a desplazarse a **Mauvezin** para obtener sus medicamentos, lo cual era un verdadero inconveniente, especialmente para los más **vulnerables**. Un trayecto de diez kilómetros que, aunque parezca sencillo para algunos, se convierte en una dificultad notable para las personas mayores, como es el caso de Paulette.
La **reapertura** de la farmacia representa una verdadera **bocanada de aire fresco** para Paulette y otros habitantes que requieren atención. Muchos de los autoestopistas disminuyen la marcha para **saludar esta iniciativa** liderada por Éric Milleret, el farmacéutico responsable de esta transformación.
Una movilización local para un proyecto inédito
Éric Milleret, quien fundó la oficina hace más de 30 años, ha demostrado un profundo apego por este lugar. Como **ex concejal** y residente en el pueblo, se unió al alcalde, **Louis Turchi**, para convencer a las autoridades sanitarias de apoyar esta reapertura bajo un novedoso modelo. Este sistema se basa en **”antenas de farmacia”**, que son puntos de venta relacionados con una farmacia principal vecina.
“Hoy, esto es un éxito. Los clientes, pacientes y habitantes del pueblo han venido para mostrarnos que están aquí y dependen de nosotros”, dice Milleret. Con un **marco regulatorio** estricto, esta farmacia anexa opera como una extensión de la farmacia madre, donde los medicamentos son entregados por un **profesional**. Esta estructura está fundamentada en una normatividad especial de la **Ley de Financiación de la Seguridad Social de 2018**, que permite experimentar con nuevas formas de organización de la salud.

“La modalidad de trabajo sigue siendo la misma que en la farmacia anterior. Solo cambiaron los horarios”, explica Éric. La farmacia madre se encarga del **abastecimiento** de medicamentos, el salario del farmacéutico y los **costes de gestión**. Este modelo experimental busca no solo ofrecer un servicio, sino también garantizar la **sostenibilidad** del mismo en el contexto actual, donde muchas farmacias en áreas rurales están cerrando sus puertas.
Un servicio de proximidad vital
Actualmente, la farmacia ofrece sus servicios en horarios reducidos, operando únicamente las **mañanas**, pero vuelve a proporcionar un servicio vital para los más **aislados**. Milleret subraya que no se trata solo de un comercio, sino de un **servicio de salud** fundamental para la **pervivencia** de la vida local y la lucha contra la deslocalización de servicios médicos.
“Es crucial que la población cuente con un servicio de salud óptimo. Si la farmacia cierra, la realidad es que no habrá más médicos. Mantener este tipo de comercio es esencial”, insiste. Detrás del mostrador, **Franck Debant**, quien ha gestionado la farmacia durante dos décadas, ha asumido nuevamente la administración. “Conozco bien a la clientela y al pueblo, así que cerrar la farmacia sería complicado. La solución propuesta por Éric de crear una antena ha sido un gran paso”, comparte Debant con optimismo.
Este evento no solo reinicia la actividad del comercio, sino que también permite a Milleret manifestar su preocupación sobre la situación actual de la profesión farmacéutica en el país. En medio de una creciente presión sobre **los ingresos** y tras la reciente decisión gubernamental de reducir los márgenes de descuento sobre los medicamentos genéricos, la voz de Milleret se alza: “No debemos olvidar que un servicio solo es viable si hay medios para remunerar a quienes lo ofrecen. Cualquier ataque a nuestros ingresos es un ataque directo a la salud pública”, concluye, reafirmando el papel fundamental de los farmacéuticos en las **zonas rurales**.



