
SAUL LOEB / AFP
Si todo había sido planeado por la delegación estadounidense para este encuentro con Vladimir Putin, muchas etapas del programa oficial fueron omitidas.
INTERNACIONAL – Todo no se desarrolló exactamente como estaba previsto. Tras el **cumbre** entre **Donald Trump** y **Vladimir Putin** en **Alaska** para discutir cómo poner fin a la guerra en **Ucrania**, surgen nuevos detalles sobre la organización relativamente secreta de esta reunión entre los **líderes** de dos de las naciones más poderosas del mundo.
Como reveló el **16 de agosto** el medio público estadounidense **NPR**, la manera en que estos detalles fueron descubiertos es especialmente intrigante. Ocho documentos, olvidados por el personal de la delegación estadounidense en una de las impresoras públicas de un hotel de cuatro estrellas (situado a 20 minutos de la base militar de **Anchorage**), han mostrado cuánto ha evolucionado la reunión en comparación con el programa original.
Gracias a estos documentos confidenciales, que fueron **“producidos por el jefe del protocolo”**, podemos descubrir los lugares y horas previstos para el cónclave. También se incluyen los números de teléfono de empleados del **gobierno americano**.
Los observadores más avispados notaron que Donald Trump y Vladimir Putin abordaron juntos el vehículo presidencial estadounidense, a pesar de que una **limusina** de la delegación rusa aguardaba al presidente ruso. Sin embargo, estos documentos revelan aún más detalles, como que Donald Trump tenía planeado ofrecer un **regalo** a Putin: una **“escultura de un águila calva americana”**. No se sabe si finalmente se le entregó dicho obsequio.
En otra página, se revela el **menú** del almuerzo que se había planeado en honor a **Su Excelencia Vladimir Putin**, el cual, inusitadamente, nunca tuvo lugar. El plan de mesa mostraba que ambos presidentes debían sentarse uno frente al otro, además de revelar los miembros de las delegaciones estadounidense y rusa que iban a participar en este almuerzo.
Incluso se conocen los platos que estaban previstos: una **ensalada verde** como entrada, un **filete mignon** o **filete de **flétan** como plato principal, y una **crema brûlée** de postre.
“Sr. Presidente POO-tihn”
Entre los otros elementos que ilustran hasta qué punto la reunión evolucionó de manera inesperada, se destaca que la cita a solas entre los dos hombres estaba prevista, aunque finalmente se llevó a cabo en compañía de sus más cercanos asesores, una decisión que la **Casa Blanca** anunció justo segundos antes de la llegada de **Putin** a Anchorage.
Al no realizarse el almuerzo, la reunión confidencial entre **Rusia** y **Estados Unidos** pasó directamente a una **conferencia de prensa** conjunta, que no fue realmente tal, ya que ningún periodista pudo realizar pregunta alguna a Donald Trump y Vladimir Putin. De hecho, la conferencia de prensa fue recortada drásticamente. Según los documentos, su duración inicial estaba prevista en una hora, pero en la práctica se limitó a unos diez minutos.
Por supuesto, esta nueva fuga de documentos confidenciales, que incluso incluye la pronunciación del nombre de Vladimir Putin (“Sr. Presidente POO-tihn”), generó críticas para la administración Trump. Como reporta **NPR**, la portavoz adjunta de la Casa Blanca, **Anna Kelly**, minimizó los hechos, argumentando que dejar estos documentos en una impresora pública no era una **violación de seguridad**. Sin embargo, estos documentos permitieron vislumbrar un poco más sobre el desarrollo de este evento histórico, que sirvió, sobre todo, para que Vladimir Putin se reconectara con la escena internacional después de un periodo de aislamiento, sin que se lograra un acuerdo concretado sobre la resolución del conflicto en **Ucrania**.



