La **ola de calor** que ha azotado a varias partes de Europa, y especialmente a Francia, ha situado a la población en un estado de alerta. Temperaturas que alcanzan los **41,6 °C** en Burdeos y predicciones de hasta **40 °C** en la valle del **Ródano** y el **Gran Este** generan un escenario que no solo afecta la comodidad de las personas, sino también su **salud** y **seguridad** en el trabajo.
Estos fenómenos climáticos extremos requieren que tanto trabajadores como empleadores conozcan sus **derechos** y **responsabilidades** en situaciones de **canícula**.
Est-il possible de ne pas travailler ?
El **Código del Trabajo** en Francia no establece que los empleadores puedan dispensar a un empleado de su trabajo durante una ola de calor, a excepción del sector de la **Construcción**. Desde el año anterior, existe un decreto que permite a los obreros del **BTP** ser colocados en **paro técnico** y recibir compensación cuando las altas temperaturas afectan las condiciones laborales.
Este decreto requiere que las empresas del sector proporcionen **ropa adecuada** que cubra el cuerpo entero y tres litros de **agua fresca** por trabajador.
Un decreto más reciente, publicado el 27 de mayo de 2025, establece que todas las empresas deben adaptar la **organización del trabajo** y, especialmente, los horarios para limitar la duración y la intensidad de la exposición a temperaturas extremas.
Fuera de este marco legislativo, los empleados están obligados a trabajar. Sin embargo, si consideran que las condiciones de calor generan situaciones **peligrosas** para su seguridad o salud, pueden activar su **derecho de retirada**.
Usando este derecho, un empleado puede interrumpir su actividad hasta que su empleador implemente medidas de protección adecuadas, o hasta que termine la ola de calor. Este derecho no conlleva **pérdida de salario**, aunque puede ser disputado por la empresa.
Otra opción para protegerse de la canícula es el **trabajo remoto**, lo que es recomendado por el Ministerio de la **Economía y del Trabajo**. Este recurso es especialmente útil para mujeres **embarazadas** o personas con otras condiciones de salud.
Peut-on s’habiller comme on le souhaite ?
Con el calor extremo, muchos se sienten tentados a usar ropa **ligera** como sandalias, pantalones cortos y camisetas de tirantes. Pero, ¿está permitido?
Según el Código del Trabajo, « no existe una regulación específica sobre la vestimenta laboral», como explicó Anne-Sophie Lehembre, abogada especializada en derecho social. Por lo tanto, la **libertad vestimentaria** en general está garantizada.
Sin embargo, en ciertos sectores, existen **convenciones** y normas internas que regulan la vestimenta. En industrias como la **alimentación**, la **construcción** o la **restauración**, por motivos de higiene o seguridad, no se permite el uso de sandalias o ropa demasiado ligera, incluso en condiciones de calor.
En algunas empresas, el trato directo con el **público** también exige un código de vestimenta más formal, lo que impide el uso de shorts o sandalias. Para los profesionales de áreas como la abogacía, puede incluso ser obligatorio el uso de traje y corbata, aun cuando las temperaturas superen los **35 °C**.
Los empleados que no cumplan con estas normas internas pueden enfrentarse a **sanciones** disciplinarias, que en casos graves pueden llegar hasta el **despido**.
El impacto de las olas de calor en el entorno laboral es significativo, lo que resalta la necesidad de que tanto empleados como empleadores entiendan y respeten los derechos y normativas vigentes. La colaboración entre ambos puede ayudar a crear un ambiente de trabajo seguro y saludable incluso en las condiciones climáticas más extremas.
