La Caída del Turismo Canadiense hacia EE.UU.: Un Cambio Duradero
Canadienses están pausando sus visitas a los Estados Unidos, y esta tendencia no es un simple contratiempo. Por séptimo mes consecutivo, los viajes hacia el sur de la frontera han disminuido drásticamente, lo que se debe a las tensiones políticas y económicas que se viven entre ambos países.
Según datos recientes de Statistics Canada, en julio de 2025, las idas y venidas en automóvil hacia EE.UU. cayeron un 36.9% en comparación con el mismo mes del año anterior. El turismo aéreo también mostró una disminución notable, con un descenso del 25.8% en los vuelos comerciales desde EE.UU. hacia Canadá.
Tensiones Políticas y el Efecto en el Turismo
La postura agresiva del ex presidente Donald Trump hacia Canadá, que incluía aranceles y su sugerencia de que EE.UU. debería “anexar” a su vecino del norte, ha fomentado el descontento y un creciente movimiento de boicot.
Este movimiento no solo se refleja en el número de viajeros, sino también en la atmósfera general de resentimiento hacia el país vecino. Los canadienses están reconsiderando sus gastos al sur de la frontera, evitando viajes y optando por disfrutar de las maravillas que su propio país ofrece.
La Economía y Su Impacto en el Turismo
El fenómeno del descenso en el turismo también tiene raíces económicas. La profesora de macroeconomía del comportamiento en la Universidad de Ottawa, Isabelle Salle, ha destacado el aumento de la brecha entre las economías canadiense y estadounidense. El dólar canadiense se ha debilitado frente al dólar estadounidense, y esto, combinado con los exorbitantes costos de vivienda y unos salarios que no están a la par con la inflación, ha hecho que las vacaciones en EE.UU. sean mucho menos asequibles para los canadienses.
“Las personas han perdido directamente en términos de poder adquisitivo”, explica Salle. “La incertidumbre de la guerra comercial y los temores sobre futuras pérdidas de empleo están haciendo que la gente evite gastar dinero en ocio, por si acaso”.
El Efecto del Boicot: Estadísticas Sorprendentes
El boicot tiene un efecto bilateral, aunque menos drástico. Los estadounidenses que visitan Canadá también han disminuido, con un descenso del 7.4% en las visitas por tierra en julio, pero las llegadas aéreas desde EE.UU. han tenido un ligero incremento del 0.7%, alcanzando aproximadamente 714,700 viajeros.
Esto sugiere que el impacto del boicot no es uniforme, mientras que algunos viajeros siguen eligiendo Canadá por razones de costo o por el deseo de evitar conflictos asociados a la política estadounidense, otros mantienen su viaje tradicional a Canadá.
El Auge del Turismo Doméstico
A pesar de la caída en los viajes hacia EE.UU., los operadores de turismo doméstico en Canadá están viendo una mejora notable. Destinos como los resorts de Banff, los hoteles boutique en Halifax y las empresas de turismo en el Yukón están reportando reservas récord. Algunos programas, como el pase “Canada Strong”, han impulsado los viajes locales hasta en un 75% en comparación con el verano anterior.
La toma de conciencia sobre las bellezas que Canadá ofrece ha visto un renacer. Muchos canadienses están optando por quedarse en su propio país como acto de desafío a las condiciones creadas por las tensiones políticas y económicas.
Conclusión
En conclusión, la baja en los viajes de canadienses hacia EE.UU. parece ser un cambio duradero, impulsado por tensiones políticas, diferencias económicas y una creciente preferencia por el turismo local. Las estadísticas indican un descontento generalizado que, sin duda, afectará la relación entre ambos países en el futuro. A medida que las condiciones cambian, tanto en la política como en la economía, el turismo continuará siendo un termómetro de esas relaciones, mostrando cómo se adaptan los ciudadanos a los caprichos de la política y la economía global.
