
Las **fuertes temperaturas** representan un desafío considerable para las personas **mayores**, así como para las estructuras de **ayuda a domicilio** que les atienden. Estas organizaciones se esfuerzan al máximo por mejorar sus servicios, a pesar de las dificultades de **reclutamiento**. En este contexto, exploramos el trabajo de **Petit-fils**, en Tarbes.
Un Servicio Comprometido
En las oficinas de **Petit-fils**, situadas en el **Arsenal**, el teléfono no deja de sonar. “Son nuestros beneficiarios, estamos aquí para ellos todo el tiempo, para cualquier pregunta”, comenta **Raphaël Lacau**, el gerente de la empresa que lleva cuatro años en Tarbes y que actualmente emplea a aproximadamente una **cincuentena** de personas, creciendo constantemente. Pese a las recurrentes **dificultades de reclutamiento** y la alta rotación de personal, Lacau subraya: “Por supuesto, no es fácil, pero hemos optado por la **calidad**. En las intervenciones y en las condiciones de trabajo, todo está vinculado. Si el trabajador se siente bien en su empleo, ofrecerá un mejor servicio en beneficio de la persona asistida.” En cuanto al proceso de selección, es bastante **estricto**. Todos los colaboradores son **diplomados** y generalmente son antiguos **enfermeros** o **auxiliares de enfermería** con al menos tres años de experiencia, preferentemente en el ámbito médico o en **EHPAD** (Establecimientos de Alojamiento para Personas Mayores Dependientes). Además, para minimizar la rotación, implementan una atractiva **política salarial**, que se sitúa un 30 % por encima del salario mínimo interprofesional. Esto es poco común en un sector donde los empleos suelen estar poco **valorados**.
“Enfocados en el Ser Humano”
El objetivo de **Petit-fils** es cuidar de todos. “No solo de los beneficiarios, sino también de nuestro equipo. Uno no puede existir sin el otro”, afirma Lacau. La empresa se compromete con un enfoque a largo plazo, lo que resulta en la permanencia de **interventores** que han estado con ellos desde el principio. Esto es **importante** para quienes reciben la asistencia, ya que necesitan **estabilidad**. Todos los **interventores** tienen un contrato indefinido (CDI) y no solo cumplen su misión, sino que se comprometen de manera genuina. Para mejorar el confort laboral y la calidad del servicio, cada intervención tiene una duración mínima de dos horas. “Creemos que es el tiempo necesario para hacer las cosas bien y para establecer una verdadera relación”, explica Lacau. Los **auxiliares de vida** no son simples уборщики; están allí para ayudar sin reemplazar, buscando siempre **estimular** a los ancianos, actuando como verdaderos miembros de la familia. “Colaboramos con los médicos, ya que intervenimos diariamente y somos los ‘primeros de cordada’, capaces de detectar cualquier cambio en el estado de salud”, señala.
“Preparados para la Canícula”
Durante el verano, cuando los ancianos suelen estar más **solos** debido a las vacaciones, **Petit-fils** se asegura de que sus beneficiarios estén bien atendidos. “Sí, pero como esta época coincide con las vacaciones de los nuestros, anticipamos desde abril. Organizamos los **planteamientos** y, si es necesario, contratamos trabajadores temporales, sobre todo para acompañamientos puntuales. Es complicado, pero lo logramos”, detalla Lacau. Con respecto a los episodios de **canícula**, ¿se refuerzan los equipos? “No, no es posible. Primero, porque no podemos preverlo. Por eso, hacemos mucha **prevención** y **sensibilización**, promoviendo la importancia de mantenerse fresco e hidratado. También informamos a las familias sobre los peligros potenciales que representan las olas de **calor**.” En resumen, existe un vínculo muy fuerte entre los **interventores** y los beneficiarios, así como con sus familias. “Este es nuestro ADN; de ahí que nos llamemos **Petit-fils**. Actuamos como si los ancianos fueran nuestros propios **abuelos**”, concluye Lacau.
En conclusión, el enfoque de **Petit-fils** no solo se centra en brindar cuidados, sino también en crear un ambiente de confianza y apoyo para los ancianos y sus familias. Mediante un compromiso firme con la calidad del servicio y el bienestar tanto de los beneficiarios como de los trabajadores, están redefiniendo lo que significa realmente la atención a la tercera edad. La atención de calidad, que prioriza el aspecto humano y personal, se traduce en un impacto positivo tanto en la vida de los ancianos como en la del personal que se dedica a cuidar de ellos.




