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Mettre des barrières autour de la piscine, rester avec l’enfant dans l’eau, mettre une alarme ou un volet… Voici les conseils de sécurité à suivre.
Las vacaciones son momentos de alegría, pero también conllevan riesgos, especialmente cuando se trata de **piscinas** y **niños**. Este verano, aproximadamente **200 personas**, incluidos **27 niños y adolescentes**, han perdido la vida por ahogamientos, un aumento del **45%** en comparación con el año anterior, según un informe de **Salud Pública Francia**. Estos incidentes no solo son trágicos, sino que también son prevenibles. Por ello, se hace necesario tomar en serio la **seguridad acuática**.
Aprender a nadar desde una edad temprana
La primera medida de **prevención** es, sin duda, enseñar a **nadar** a los niños lo más pronto posible. Según Axel Lamotte, un **maestro de natación**, es esencial que los pequeños se familiaricen con el agua desde temprana edad, lo que no solo incrementa su **habilidad acuática**, sino que promueve una actividad física beneficiosa para su desarrollo. Si bien dispositivos como **flotadores** o **brassards** pueden ser útiles, no deben ser considerados como una solución de **seguridad**. Siempre debe haber un adulto **vigilante** al lado del niño en el agua.
Seguridad en la piscina: alarmas y barreras
Desde la ley de 2003, la **seguridad** en las piscinas privadas es obligatoria. Las piscinas deben equiparse con **alarmas**, **barrieras** y **cubiertas**. Aunque estas medidas son requeridas, no siempre se cumplen adecuadamente en el ámbito privado. La alarma debe comprobarse diariamente para garantizar su funcionamiento. Sin embargo, muchos prefieren las barreras transparentes, que deben tener al menos **1,10 metros de altura** y un sistema de **bloqueo automático**. Además, una cubierta sólida es esencial para evitar que los niños puedan caer en la piscina cuando no está en uso.
Designar un adulto responsable durante la natación
Es crucial que siempre haya un adulto **responsable** supervisando a los niños en el agua. No se debe dejar a un niño en la orilla sin supervisión, ya que esto puede suceder rápidamente. Se recomienda que el adulto esté siempre sumergido en el agua y, si es posible, designar un **“capitán de natación”** que se encargue de la supervisión de manera exclusiva. Es fundamental evitar distracciones, como buscar objetos o conversar con otros adultos. Este encargado puede ir rotando cada media hora para mantener la atención.
Vaciar la piscina cuando no se esté usando
Para las **piscinas inflables** o desechables, se recomienda vaciarlas al final del día. Esto no solo reduce el riesgo de **ahogamientos**, sino que también previene problemas **bacteriológicos** que podrían surgir de agua estancada. Renovar el agua regularmente es crucial, ya que puede contener patógenos dañinos. La limpieza de objetos flotantes después de cada uso también mejora la **visibilidad** y la **seguridad**.
Capacitación en primeros auxilios
Es altamente recomendable que los adultos a cargo de los niños se **capaciten en primeros auxilios**. En caso de ahogamiento, actuar rápido es vital; se debe intervenir en los primeros *dos minutos* para tener alguna posibilidad de reanimar a la persona afectada. La formación incluye desde el **boca a boca** hasta aprender a alertar a los servicios de emergencia. Esto resalta la importancia de tener un teléfono siempre a la mano durante las actividades acuáticas.
La importancia de la vigilancia constante
Es fundamental la **vigilancia continua** para prevenir accidentes en la piscina. Se estima que muchos ahogamientos ocurren de manera silenciosa, sin gritos ni alarmas. Tener presente que cualquier piscina, sin importar su tamaño, representa un riesgo. Es necesario estar siempre alertas y no bajar la guardia, incluso durante momentos de confianza.
Conclusión
La seguridad en el agua es una responsabilidad compartida y fundamental, especialmente cuando hay niños involucrados. Aplicar estas medidas de prevención y promover una **cultura de seguridad acuática** puede marcar la diferencia entre un verano seguro y uno lleno de tragedias innecesarias. Al estar informados y preparados, podemos disfrutar de las vacaciones sin correr riesgos innecesarios.



