
**Jeunes** y **aînés** han unido sus voces para crear un **tubo intergeneracional**, cerrando en música las “Terrasses enchantées” 2025 en **Verniolle**.
El pasado **martes**, se celebró la última edición de las “Terrasses enchantées 2025” en Verniolle. El **almuerzo**, animado por **Julie Lagarrigue** y sus acompañantes, tuvo una demanda tan alta que fue necesario rechazar a algunas personas. Los asistentes disfrutaron de **cantantes**, **interacciones** y **juegos**, creando un ambiente de **convivialidad**.
Después del almuerzo, una decena de **jóvenes** del barrio del **Foulon** en **Pamiers** y alrededor de quince residentes del **EHPAD “Le Château”** se reunieron para pasar una tarde dedicada a la **creación musical**. Esta actividad de **escritura intergeneracional** fue dirigida por Julie, quien realizó preguntas y escuchó atentamente a los participantes para guiarlos en el proceso de creación.
Julie les solicitó que encontraran “palabras que les hablen”. Luego, les pidió que buscaran otras “que rimen con las anteriores” y, utilizando esas palabras, construyeran **frases** que compartieran un mismo **ritmo**. Finalmente, se les animó a encontrar una **melodía** que diera vida a la canción. Tras varias pruebas, el grupo logró armar **estrofas** y definir un **estribillo**, perfeccionándolo con cada ensayo. Al final de la tarde, habían creado un auténtico **tubo de verano**.
Un **compartir intergeneracional**
A las 18 horas, todos los participantes se reunieron en la sala del **Relais de Poche**, donde fueron recibidos por un público entusiasta que esperaba escuchar el concierto “Rendu les armes” de **Julie** y su **trío**. En un momento especial, los jóvenes del Foulon subieron al escenario para presentar la canción que habían creado, acompañados por los **mayores** que permanecieron en la sala. El público aplaudió con entusiasmo este potencial **tubo de verano**.
El trío interpretó canciones compuestas por Julie Lagarrigue y Nicolás Jules, las cuales forman parte de un álbum donde Julie busca entregarse y confiar en el otro, encapsulando este sentimiento en la frase “rendre les armes”.
El **espectáculo** sorprendió por su sonoridad y el acompañamiento musical **teatralizado**, gracias a **Amrit Douqué**, cuya voz y gesticulación, a menudo excentricas, aportaron una dimensión adicional a los textos meticulosamente elaborados. No se puede olvidar a **Thomas Labadens**, quien, alternando entre la guitarra y la batería, otorgó un ritmo cautivador a todo el conjunto.
Esta jornada se erigió como un símbolo de **compartir intergeneracional**, con una creación conjunta entre **jóvenes** y **mayores**. En un momento del espectáculo, los adultos en el escenario cedieron su lugar a una joven cantante, **Anna**, quien había escrito su primera canción a la edad de siete años. Esta interacción fue una hermosa culminación, bajo el cielo de la **educación popular**, para estas **terrasas enchanteresses**. ¿Habrá un nuevo encuentro en 2026?
El evento fue más que un simple espectáculo musical; fue una celebración de la creatividad que trasciende generaciones. La unión de las voces jóvenes y de los mayores simboliza un diálogo profundo y enriquecedor, donde se comparten experiencias, recuerdos y esperanzas. Así, las “Terrasses enchantées” se han convertido en un espacio de encuentro indispensable, fortaleciendo no solo los lazos comunitarios, sino también el sentido de pertenencia a través del arte. La música sigue siendo un losificador entre las generaciones, y esta experiencia colectiva apunta a nuevas aventuras creativas para el futuro. El próximo año promete nuevas sorpresas y momentos inolvidables.




