
LUDOVIC MARIN / AFP
Catherine Vautrin, ministra del Trabajo, de la Salud, de las Solidaridades y de la Familia, ha presentado las líneas de su proyecto de ley contra la fraude social, “una traición”, que se espera para el otoño.
POLÍTICA – “13 mil millones de euros”: es la cantidad estimada de la fraude social, recuerda Catherine Vautrin, citando cifras del Alto Consejo de Finanzas Públicas. Este monto representa cerca de 10 veces menos que los 100 mil millones de euros de la fraude fiscal, según el mismo organismo.
Catherine Vautrin lo reconoce: “No vamos a recuperar 13 mil millones de euros dando un simple chasquido de dedos.” Sin embargo, es precisamente en este tema en el que la ministra planea concentrarse a partir de la rentrée, y que el sábado 2 de agosto, en Le Parisien, presentó los principales ejes del proyecto de ley contra la fraude social, “una traición para quienes cotizan para financiar nuestro modelo social”, que se espera para el otoño. Le HuffPost hace un repaso de las principales líneas anunciadas.
Resserrer l’étau sur l’assurance chômage
Uno de los temas centrales de la ministra es controlar de manera más estricta el **pago** de la **ayuda de paro**. Según ella, este proyecto de ley mejorará las capacidades de recaudación sobre las **prestaciones por desempleo**. En caso de “fraude comprobada”, será posible “solicitar el reembolso de la totalidad de las cantidades indebidamente percibidas, algo que no era posible hasta ahora en el sistema de ayuda al regreso al empleo, por ejemplo”, detalla.
“Si eso no es suficiente, también podremos recuperar el dinero adeudado debitando la cuenta bancaria del defraudador”, aclara.
El **gobierno** también busca que la **ayuda por desempleo** solo se abone en cuentas bancarias localizadas en **Francia** o en la **Unión Europea**. “¡Es un poco complicado buscar trabajo en Francia cuando no vives aquí!”, ironiza Catherine Vautrin.
Atacar las fraudes en los gastos de salud
La ministra busca que “las cajas de **Seguridad Social** tengan acceso a todo el patrimonio del beneficiario” de las prestaciones sociales para “asegurarse de que no tiene ingresos no declarados”.
Además, los *transportistas sanitarios* deberán “dotarse de un dispositivo de geolocalización y de un sistema electrónico de facturación integrada, para garantizar la exactitud de los kilómetros facturados”, añade Vautrin, quien ve esto como un “elemento de transparencia necesario”.
Por último, sobre el tema de las **bajas médicas**, la ministra insiste que el gobierno quiere “poner fin a las bajas de trabajo prescritas de manera abusiva. No se trata de impedir que quienes están enfermos sean dados de baja”, justifica. “Simplemente se busca poner fin a las bajas de trabajo no justificadas y permitir que aquellos que realmente lo necesitan puedan beneficiarse, a fin de asegurar la sostenibilidad de nuestro sistema de salud”.
Cambiar el enfoque sobre el tráfico ilegal
De “la misma manera que el ministerio de **Economía** grava a los traficantes por las cantidades de drogas incautadas, nosotros también les gravaremos más”, afirma. Esto implicaría aumentar la **CSG** (contribución social generalizada) sobre la actividad ilícita con una tasa del **45%**.
Actualmente, si un traficante se enfrenta a **ingresos ilícitos** de 100,000 euros, la **Seguridad Social** solo puede recuperar 9,200 euros en concepto de CSG. Con un **tipo impositivo** del 45%, se podrían recuperar 45,000 euros, promete Vautrin.
Sobre la fraude fiscal
Según la ministra, este proyecto de ley también incluirá medidas para luchar contra la **fraude fiscal**, que representa alrededor de 100 mil millones de euros al año, casi 10 veces más que la fraude social. Sin embargo, Vautrin no ha detallado ninguna de estas medidas, comentando que será “Amélie de **Montchalin** (la ministra encargada de Cuentas Públicas) quien las revelará”.
La ministra del Trabajo concluye que “la idea es, en cada caso, luchar contra las fraudes pero también responsabilizar a la gente para realizar ahorros”.



