La reciente **decisión** de Donald Trump ha generado gran **inquietud** entre los productores franceses. El presidente estadounidense firmó un **decreto** el pasado jueves que impone un aumento en los **derechos de aduana** sobre productos importados de múltiples países, incluido el vino y los **espirituosos** europeos. Hasta ahora, la **Unión Europea** no ha logrado ninguna **excepción**.
« El impacto de este derecho será aún más **brutal** debido al retroceso del **dólar** en Estados Unidos », advierte Gabriel Picard, presidente de la Federación de Exportadores de Vinos y Espirituosos (FEVS), en un comunicado divulgado el viernes. Según él, el efecto combinado podría desencadenar una **caída** de un cuarto en las ventas en Estados Unidos, lo que representa una pérdida estimada de **mil millones de euros**.
Una presión sobre las autoridades francesas y europeas
La **industria** hace un llamado a no rendirse. « Aplaudimos los esfuerzos que ya se han realizado para tratar de obtener la exclusión de los vinos y **espirituosos** de este derecho del 15 % », dice Gabriel Picard. Sin embargo, « la situación no puede permanecer como está » y « las negociaciones deben continuar ».
Una esperanza que también comparte Jean-Marie Fabre, presidente de los Vignerons Independientes de Francia, quien solicitó el viernes en RMC que las autoridades obtengan avances en Bruselas: « Esperamos poder beneficiarnos de una **exención** ».
Desde el gobierno, el ministro de **Europa** y Asuntos Exteriores, Jean-Noël Barrot, aseguró en Franceinfo que Francia « no se quedará de brazos cruzados », expresando su deseo de **garantías** sobre los vinos y **espirituosos**.
El mercado estadounidense, vital para el champagne
« Estados Unidos es un mercado **estratégico** para el sector vinícola francés, y particularmente para el **champagne** », recuerda Maxime Toubart, copresidente del Comité Interprofesional del Vino de Champagne (CIVC). En 2024, representaron el 10 % de los volúmenes exportados y 820 millones de euros en cifra de negocios, lo que constituye más del 14 % de la actividad.
La implementación de la **surtasa** se hará notar en el **precio de venta**, lo que frenará el consumo estadounidense, según Maxime Toubart. Sin embargo, todavía es temprano para medir con precisión las **pérdidas** que se avecinan.
Los pequeños productores en primera línea
Los pequeños productores de **champagne** son algunos de los más **vulnerables**. « Para la mayoría de nuestros vignerons, es imposible soportar el 15 % **aumento** en las tasas estadounidenses », advierte Yves Couvreur, administrador de la Federación de Vignerons Independientes de Champagne.
Algunos **importadores** estadounidenses han anticipado esta situación aumentando sus pedidos a finales del año pasado, señala Maxime Toubart. Sin embargo, esto no ha sido suficiente para crear un « efecto **bono** ». Muchos distribuidores todavía están a la espera de los resultados de las **negociaciones**.
Este escenario pone en contexto la situación actual que enfrenta la industria del vino en Francia. Las acciones y decisiones futuras del gobierno francés y la Unión Europea serán decisivas para la supervivencia de un sector esencial para la economía francesa y su cultura.


