
https://focus.huffingtonpost.fr/2025/07/30/0/0/5120/2880/0/0/60/0/7767579_upload-1-tt8unlqrx7ga-pexels-slimmars-13-197677686-27273245.jpg
Un Terremoto Devastador en el Pacífico
El 29 de julio, un terremoto de magnitud 8,8 sacudió la península rusa del Kamtchatka, marcando el evento sísmico más potente en la región en casi 73 años. Los efectos del sismo se sintieron en amplio espectro, generando alarmas de tsunamis que abarcaban desde Hawái hasta Japón. La magnitud del evento ha puesto en alerta a múltiples naciones del Pacífico.
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La calma antes de la tormenta en Nuku Hiva, Polinesia Francesa. (Foto de ilustración)
La noticia inicial indicaba que, si bien había varias personas con lesiones leves en la región del Extremo Oriente ruso, hasta el momento no se habían reportado muertos. Sin embargo, la posibilidad de un tsunami generó preocupación inmediata.
Preparativos en la Polinesia Francesa
En la Polinesia Francesa, especialmente en las Marquises, la población se encontraba en estado de alerta. Se esperaban olas que podían alcanzar los 2 metros durante la noche del martes al miércoles, horas después del potente sismo. La reacción de las autoridades fue inmediata; el presidente Emmanuel Macron hizo un llamado a la vigilancia.
“Un tsunami llega a la Polinesia Francesa. Todos los servicios del Estado están movilizados para proteger a nuestros conciudadanos”, enfatizó Macron en su mensaje en X.
El Haut-Commissariat de Polinesia comunicó que se estaban observando las primeras remontadas de agua en Nuku Hiva, una isla con aproximadamente 3,000 habitantes. Se estimó que entre 5 a 10 olas oceánicas aún tocarían los territorios afectados.
Estimaciones de Olas y Seguridad de la Población
Las proyecciones iniciales indicaban que la altura de la ola oscilaría entre 1.10 m y 2.50 m. Sin embargo, estas estimaciones fueron ajustadas, incluso llegando a prever olas de hasta 4 m. A pesar de la severidad de la situación, las autoridades aseguraron que los daños no fueron significativos, dado que la mayoría de los habitantes habían sido advertidos con anticipación y evacuaron a lugares seguros.
La población en áreas de riesgo fue “puesta a salvo en lugares de repliegue predeterminados” para “pasar la noche en seguridad“, explicó Xavier Marotel, secretario general del Haut-Commissariat, durante una conferencia de prensa.
“Este fenómeno puede durar entre 4 y 6 horas. Puede haber una segunda o incluso una tercera ola. Es un fenómeno común, así que es vital que estén a resguardo”, añadió.
Historia de las Olas en la Región
Según los informes, situaciones similares han ocurrido en el pasado. Una ola similar se registró en 2015 sin causar daños humanos significativos. Los habitantes de las islas Marquises también habían participado recientemente en un ejercicio de preparación, lo que les permitió reaccionar con mayor rapidez ante la amenaza.
El gobierno, a través del ministro de Armadas Sébastien Lecornu, también destacó que las fuerzas armadas estaban en alerta para asistir a la población y apoyar en eventuales operaciones de búsqueda y rescate.
Reacciones Internacionales
La comunidad internacional ha estado atenta a la situación, con múltiples países ofreciendo apoyo y asistencia. Los medios de comunicación en Hawái y Japón han estado informando sobre las medidas preventivas adoptadas, y los alertas sonoros han resonado en playas y zonas costeras.
Es fundamental que la población siga las indicaciones de las autoridades locales y se mantenga informada sobre la evolución de la situación.
La experiencia de los habitantes de las islas y el trabajo de las autoridades locales han sido cruciales para manejar esta crisis. La conciencia y preparación ante desastres naturales son esenciales en una región expuesta a la inclemencia del tiempo y eventos sísmicos.



