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Universal Studios
Matt Damon, ici dans « L’Odyssée » de Chrisopher Nolan.
CINÉMA – L’Odyssée de Christopher Nolan se enfrenta a importantes **controversias**. Los organizadores del **FiSahara**, el festival internacional del cine del **Sahara**, han expresado su rechazo hacia el director británico-estadounidense, pidiéndole que detenga la producción de su nuevo **blockbuster** que se está filmando en el **Sahara Occidental**.
La capital, **Dakhla**, donde se lleva a cabo el rodaje, no es solo un lugar hermoso con **dunas de arena** dignas de cine. Así lo valoró María Carrión, directora del festival, quien en un comunicado expresó que «no es solo un hermoso lugar, sino que además es una ciudad ocupada y militarizada cuya población sahraouí sufre una brutal represión por parte de las fuerzas de ocupación marroquíes».
Carrión añadió que «al filmar parte de L’Odyssée en un territorio ocupado, clasificado como “desierto periodístico” por **Reporteros Sin Fronteras**, Nolan y su equipo están contribuyendo, quizás sin querer, a la represión del pueblo sahraoui por parte de Marruecos y al esfuerzo del régimen marroquí por normalizar su ocupación del Sahara Occidental».
La situación en el Sahara Occidental
El **Sahara Occidental**, antigua colonia española hasta 1975, está controlado en su mayoría por Marruecos. Sin embargo, continúa siendo considerado un territorio no autónomo por las **Naciones Unidas**. Un conflicto ha enfrentado durante más de cincuenta años a Marruecos con los independentistas del **Frente Polisario**, que cuentan con el apoyo de **Argelia**.
Se firmó un **ceasefire** en 1991, y una misión de la ONU, llamada **Minurso**, debería organizar un referéndum de autodeterminación que nunca se concretó. Desde entonces, las Naciones Unidas han instado a ambas partes a «retomar las negociaciones» para alcanzar una «solución política duradera».
Recientemente, Marruecos propuso una autonomía bajo su soberanía que ha sido considerada como seria por varios estados, incluyendo el Reino Unido y **Portugal**. Sin embargo, esta propuesta no ha mitigado la controversia, y la **Francia** la aprobó el año pasado, generando tensiones diplomáticas con **Argelia**.
La presencia de Marruecos en esta región es polémica. Como subrayó María Carrión, varias **ONG** han denunciado la situación en el lugar. En su último informe, **Amnistía Internacional** documentó la represión de activistas, ataques a periodistas, desigualdades de género, arrestos arbitrarios y discriminaciones, incluyendo crímenes de odio contra personas **LGBT+**.
Zendaya y Matt Damon en el elenco
Los organizadores del **FiSahara** ven en la autorización de rodaje a Christopher Nolan un claro ejemplo de **doble moral** por parte de las autoridades. «Los sahraouís que intentan realizar películas sobre sus vidas son perseguidos y deben trabajar clandestinamente», afirman. A la inversa, «Marruecos solo permite la entrada al Sahara Occidental ocupado a aquellos que se alinean con su estrategia de venta de la ocupación al mundo exterior».
El festival, que se ha celebrado desde principios de los 2000 en campos de refugiados sahraouis en Argelia, busca llamar la atención del cineasta y detenerlo de **”blanquear”** la política marroquí. Hasta el momento, Nolan no ha respondido a las inquietudes planteadas, y su decisión permanece pendiente.
El aclamado director de 54 años comenzó el rodaje de esta nueva superproducción, inspirada en el famoso poema de Homero, hace varios meses en varios lugares del norte de África y Europa, incluyendo **Sicilia**. Se espera que la película llegue a las salas de cine el próximo verano, contando con un elenco estelar que incluye a **Zendaya**, **Matt Damon**, **Anne Hathaway** y **Charlize Theron**.
La situación del Sahara Occidental pone de relieve una serie de tensiones no solo políticas, sino también culturales en el marco del cine. La producción de L’Odyssée, mientras encuentra sus espacios para el arte, también se enfrenta a controversias profundas que afectan a la vida de miles de sahraouis. La creciente atención de festivales como el FiSahara nos recuerda la importancia de la representación y la voz de un pueblo que aún lucha por su identidad y derechos en un mundo cinematográfico que a menudo se queda corto en la creación de narrativas inclusivas y justas.




