El reciente **inauguración del submarino “Kniaz Pojarski”** ha generado un gran interés internacional. Este submarino insignia de la **marina rusa** fue presentado en una ceremonia solemne en Severodvinsk, Rusia, con la presencia del presidente **Vladimir Putin**, lo que subraya la **importancia estratégica** que tiene para el país. Durante su discurso, Putin enfatizó que este submarino representa un pilar de la seguridad y los intereses nacionales **rusos en los océanos del mundo**.
Putin afirmó: “Con este proyecto, aseguraremos la **seguridad** y los **intereses** nacionales de Rusia en los océanos globales. No debe haber dudas al respecto”. Este tipo de declaraciones son típicas de un líder que entiende que la **poder militar** es crucial en las relaciones internacionales actuales.
96 ogivas y un reacto nuclear
El “Kniaz Pojarski” es el quinto submarino porta-misiles de la serie **Boreï** que se entrega a la **marina rusa** en los últimos seis años. Putin destacó su importancia al mencionar que estos barcos son la base de las fuerzas estratégicas navales de Rusia. La modernización de estos submarinos asegura que Rusia mantenga su **poder ofensivo** y **defensivo** en las próximas décadas.
Este submarino es parte de la **clase Borei-A**, lo que significa que tiene la capacidad de transportar **misiles balísticos intercontinentales**. Además, está equipado con un potente reactor nuclear y la capacidad de llevar **96 ogivas** junto con 16 misiles **Bulava**. Esta impresionante técnica militar pone a Rusia en una posición destacada en el **equilibrio de poder global**.
El presidente ruso también se jactó de que el “Kniaz Pojarski” está armado con tecnología de punta, que incluye sistemas de **torpedos y guerra acústica**. Con un peso de **24,000 toneladas** y una longitud de **170 metros**, este submarino es un verdadero coloso en el mar, con una velocidad máxima impresionante de **46 km/h**. Su construcción es un **ejemplo más de la dedicación de Rusia** por mantener una fuerza militar fuerte y efectiva.
El submarino lleva el nombre del príncipe **Pojarski**, quien fue un héroe militar en la historia de Rusia, famoso por haber liberado Moscú de las fuerzas invasoras polacas y lituanas en **1612**. Esta nomenclatura no solo resalta la importancia histórica del personaje, sino que también subraya la conexión entre el presente y el pasado en el contexto militar ruso.
El “Kniaz Pojarski” comenzó su construcción en diciembre de **2016** y ha pasado por varias etapas de pruebas en **alta mar**, lo que lleva a su reciente entrada en servicio. Este submarino es parte de un amplio plan de inversiones que alcanzará los **1,100 mil millones de dólares** para el año **2036**. En solo cinco años, Moscú ha puesto en servicio **49 barcos**, incluidos cuatro submarinos Boreï-A.
Mientras tanto, el último submarino en construcción, el **Perm**, se integrará en la Flota del Pacífico en **2026**, continuando así la tendencia de modernización y expansión de la **flota naval rusa**. Este esfuerzo refuerza aún más la posición de Rusia en el **teatro geopolítico global** y demuestra su compromiso con una defensa militar robusta.
La inauguración del “Kniaz Pojarski” representa no solo un avance técnico en la capacidad militar de Rusia, sino también una declaración de su intención de seguir siendo un actor clave en el escenario internacional. Con el esfuerzo continuo en la modernización de su flota, el país reafirma su posición ante el mundo, al tiempo que responde a las crecientes tensiones geopolíticas. La inversión significativa en desarrollo militar es una estrategia clara para mantener su influencia en un mundo en constante cambio.
