
Demoras en los trenes de París: Un fin de semana complicado
La llegada del fin de semana se convirtió en un verdadero **calvario** para muchos viajeros que intentaban desplazarse desde y hacia la **Gare de Lyon** en París. Una serie de **retrasos significativos** afectaron la operativa de los trenes el pasado viernes por la noche, complicando el trayecto de aquellos que se dirigían a sus respectivos destinos. Todo esto fue causado por un problema **eléctrico** vinculado a una tormenta que azotó la región de **Bourgogne**, obligando a los **TGV** a tomar rutas alternativas ya que no podían operar de manera normal.
Al llegar a la Gare de Lyon durante la tarde, un viajero llamado **Adrien** se encontró con la sorprendente noticia de que su tren hacia **Lyon** presentaba un retraso de 1 hora y 40 minutos. “Decidí ir a comer a un **McDonald’s** con la esperanza de que la **SNCF** me reembolsara el costo de la comida más tarde”, relata este joven. Tras disfrutar de su comida, subió al tren, solo para descubrir a través de la aplicación **SNCF Connect** que su tren finalmente tendría “casi 5 horas de retraso a la llegada”.
El **controlador** del tren explicó a los pasajeros que un rayo había causado un daño a un transformador eléctrico de la **línea LGV**, lo que bloqueó todos los trenes. “El mío debería haber llegado a la 1:36”, se lamentaba Adrien, quien recordó que el controlador advirtió que ese horario era “teórico”. Enojado, temía que **la SNCF** no le reembolsara el costo de un taxi al llegar a Lyon ya que, “a esa hora, no habrá transporte público disponible”.
Llegadas tardías y el impacto en los pasajeros
La mayoría de los retrasos afectaron a los trenes que se dirigían o provenían de la **parte sureste de Francia**. Para **Jules**, de 24 años, un retraso que inicialmente se estimó en 1 hora y 30 minutos se alargó hasta 3 horas y 20 minutos una vez que se subió a su tren en dirección a **Valencia**. “Debido a los problemas de **alimentación** en la red ferroviaria, el tiempo de espera aumentó rápidamente”, comentaba este joven que estaba triste por perder la celebración del cumpleaños de un amigo.
Por otro lado, **Éliott**, un estudiante de 18 años, regresaba a su casa en **Savoie**. Su tren tenía un retraso de 1 hora y 30 minutos, lo cual impactaba sus planes de fin de semana. “Mi tren debería llegar a la 1 de la madrugada y mañana tengo que madrugar”, dijo, aunque resaltó que la comunicación de la SNCF había sido “clara y efectiva” durante todo el proceso.
Las **fuertes perturbaciones** también resultaron ser problemáticas para **Ethan**, un estudiante de 23 años que se dirigía a **Colmar**. Debido a un retraso, perdió su correspondencia en **Dijon**. Sin embargo, “la SNCF nos acomodó en otro tren que logró acortar 20 minutos de nuestro retraso, y tendremos parcialmente un reembolso gracias al sistema **G30**”, expresó, aliviado por la solución.
Un regreso de vacaciones lleno de complicaciones
Algunos trenes, sobre todo los que llegaban desde **Niza**, **Grenoble** y **Avignon**, también sufrieron para llegar a París, teniendo sus recorridos alterados. **Suzanne**, de 26 años, regresaba de unas vacaciones en los **Alpes** con su pareja y su primo. Después de un cambio en Valence, se encontraron “bloqueados durante varias decenas de minutos en las vías en diferentes ocasiones”.
“El conductor calculó finalmente el retraso en 2 horas, pero este solo parecía aumentar…”, lamentó Suzanne, quien logró llegar a París alrededor de la 1:30 de la madrugada con un total de **6 horas y 30 minutos** de retraso.
