Las tensiones entre **beIN Sports** y la **LFP** (Liga de Fútbol Profesional) están alcanzando niveles críticos, lo que pone en entredicho la estabilidad de la **transmisión del fútbol francés**. Según un informe de **L’Équipe**, Youssef al-Obaidly, el CEO de beIN Sports Francia, envió un correo electrónico al director general de LFP Media, Nicolas de Tavernost, donde expone varias **quejas** sobre las condiciones de difusión de los partidos, en particular el clásico del sábado por la tarde, que cuenta con derechos de transmisión valorados en **78,5 millones de euros** más **20 millones de euros** en patrocinio.
Entre las cuestiones más críticas planteadas, se encuentran las **restricciones** a la programación. Por ejemplo, beIN Sports no puede transmitir a la misma **equipo** más de ocho veces en una temporada, ni puede programar dos veces consecutivas el mismo club. Estas limitaciones han llevado a la cadena a sentirse desventajada en comparación con el **difusor principal**, que es la plataforma **Ligue 1 +**. En este contexto, al-Obaidly manifiesta su indignación hacia LFP Media.
“Debo decir que hemos encontrado su carta desconectada de la realidad actual. Mientras LFP Media le da lecciones a beIN Sports sobre el **respeto contractual**, resulta curioso que durante los últimos años muchos otros difusores hayan podido modificar, anular o abandonar sus compromisos contractuales, lo que ha perjudicado gravemente el valor del **fútbol francés**. Durante este tiempo, beIN Sports ha sido el único difusor que ha permanecido fiel a la LFP, y aún así seguimos siendo tratados como una especie de **banco** a la disposición de LFP Media, y lo que es peor, como ciudadanos de **tercera clase**”, añade al-Obaidly en su correo.
“La **valoración** del fútbol francés se ha desplomado”
En su comunicación, el CEO de beIN Sports expone más detalles sobre lo que consideran injusticias, enfatizando que beIN Sports no exige nuevos derechos ni una renegociación de contrato. “Todo lo que solicitamos es un **trato justo** – no una reestructuración de los derechos, sino simplemente un reconocimiento adecuado del **inversión** histórica que hemos realizado, y seguimos realizando después de casi 20 años, en la **Ligue 1**, **Ligue 2** y en los derechos internacionales del fútbol francés”, sostiene.
Al cierre de su correo, al-Obaidly dibuja un panorama sombrío para el futuro: “La gran ironía es que la **valoración** del fútbol francés se ha desplomado en los últimos años, en gran parte porque tanto la LFP como LFP Media no han sabido **mantener** sus relaciones más vitales, particularmente el asociado entre beIN Sports y Canal +, que ha sido invaluable para el fútbol francés durante casi una década. Ahora estamos en la situación de tener que intercambiar cartas sobre un único partido de Ligue 1, a pesar de pagar **78,5 millones de euros** por este encuentro, en un contexto donde realmente no hay mercado, y donde estos millones representan la única fuente de ingresos domésticos garantizados para la Ligue 1”, concluye el CEO de beIN Sports.
La situación actual revela cómo los conflictos entre las cadenas de televisión y las organizaciones deportivas pueden impactar en la calidad y la percepción del deporte como espectáculo. La falta de transparencia y negociaciones equitativas parece agravar una crisis que podría desestabilizar aún más la ya frágil economía del fútbol en Francia. En un contexto donde la audiencia y los ingresos son fundamentales, es crucial encontrar formas de llegar a acuerdos que beneficien a todas las partes implicadas.
