Desde el inicio del conflicto, las voces de preocupación han comenzado a multiplicarse. En los últimos días, la **comunidad internacional** ha expresado creciente alarma ante la nueva **ofensiva terrestre** lanzada por Israel en el centro de la **franja de Gaza**. El **Haut-Commissaire de l’ONU aux droits de l’homme**, Volker Türk, ha alertado sobre el riesgo « extremadamente alto » de **violaciones del derecho internacional**. Según él, estas acciones militares provocarán **nuevas pérdidas civiles** y la **destrucción de infraestructuras** esenciales.
El martes, tras el inicio de las operaciones militares en **Deir al-Balah**, el **ministro de Asuntos Exteriores francés**, Jean-Noël Barrot, condenó enérgicamente la « deplorable » expansión de la ofensiva israelí, la cual agrava aún más una **situación humanitaria** ya crítica. Este contexto ha llevado a la **ONU** y diversas organizaciones no gubernamentales a expresar preocupaciones sobre el riesgo inminente de **famine** en el territorio palestino.
La crisis alimentaria y el riesgo de acudir a buscar ayuda
Con **21 meses** de guerra a cuestas, la **malnutrición** se ha convertido en una realidad alarmante en Gaza. La **agencia de la ONU** para los **refugiados palestinos**, **UNRWA**, ha implorado que se levante el asedio y se permita el ingreso de ayuda humanitaria. Informes recientes indican que, en solo **72 horas**, al menos **21 niños** han muerto de hambre y **malnutrición** en el enclave. Esta escalofriante cifra refleja la gravedad de la situación humanitaria.
El **patriarca latino de Jerusalén**, Pierbattista Pizzaballa, quien visitó Gaza, describió cómo vio a hombres esperando **bajo el sol** durante horas por un simple plato de comida. Él calificó esta situación de « moralmente inaceptable y **no justificable** ». A esta preocupación se suma la fuerte **crítica** del presidente turco, **Recep Tayyip Erdogan**, quien también ha manifestado que es inaceptable que palestinos mueran diariamente por no poder encontrar **sustento básico**.
El riesgo de **violencia** se incrementa entre los ciudadanos de Gaza que intentan acceder a la ayuda humanitaria. Recientemente, la **Defensa Civil** palestina reportó que más de **90 personas** habían muerto tras disparos israelíes mientras esperaban por asistencia en los puntos de distribución. La ONU cuantifica en **1,054 personas** los fallecimientos de aquellos que intentaron conseguir alimentos, con un alarmante número de **766 víctimas** en cercanías de los sitios de la Fundación GHF, respaldada por EE. UU. e Israel.
El asesinato de civiles que buscan ayuda en Gaza es indefendible.
Conversé nuevamente con @gideonsaar para recordar nuestro acuerdo sobre el flujo de ayuda y dejé claro que las **Fuerzas de Defensa de Israel (IDF)** deben detener los asesinatos a personas en los puntos de distribución.
Todas las opciones siguen sobre la mesa si Israel no cumple con sus promesas.
— Kaja Kallas (@kajakallas) 22 de julio de 2025
La **jefa de la diplomacia de la UE**, Kaja Kallas, también se pronunció al respecto, enfatizando que **asesinar civiles** en busca de ayuda es « indefendible ». Luego de su conversación con el **ministro israelí de Asuntos Exteriores**, **Gideon Saar**, Kallas pidió con urgencia que las **Fuerzas de Defensa de Israel** cesen estos ataques a los puntos de distribución de ayuda humanitaria.
La situación en Gaza se vuelve más crítica con cada día que pasa. A medida que las operaciones militares continúan y la comunidad internacional alza su voz en contra de la violencia, la necesidad de un alto al fuego y un enfoque basado en la diplomacia se convierte en una prioridad. La ayuda humanitaria y la protección de la población civil deberían ser el foco central en este escenario devastador, donde ya se han perdido muchas vidas y donde la esperanza de un futuro pacífico parece desvanecerse cada vez más.


