
https://teknomers.com/es/wp-content/uploads/2025/07/Prat-Bonrepaux-El-grupo-Que-Canta-se-presenta-en-la-residencia.jpg
El poder de la música en la tercera edad
La música ha sido un elemento fundamental en la vida humana, actuando como un medio de expresión y conexión entre las personas. En el contexto de la tercera edad, su importancia se magnifica. Recientemente, el grupo Que Canta brindó un emotivo espectáculo en el Ehpad comunal de Prat-Bonrepaux, demostrando cómo la música puede ser un vehículo de alegría y nostalgia para los residentes.
Un espectáculo inolvidable
El pasado 3 de julio, Que Canta deslumbró a los asistentes con un repertorio que combinaba canciones tradicionales de los Pirineos, aires populares y temas originales. La actuación fue recibida con entusiasmo por parte de los residentes, quienes se dejaron llevar por la magia de la música. La interacción se intensificó gracias a la participación activa del público, quienes no dudaron en unirse a los cantos conocidos como “Beth Ceu de Paou”, “La Dacquoise” y “Se Canto”.
Música como terapia
El uso de la música en la geriatría no solo se limita al entretenimiento; se ha demostrado que tiene beneficios terapéuticos. La musicoterapia ayuda a reducir el estrés, mejora el estado de ánimo y fomenta el bienestar emocional. Esto es especialmente relevante para las personas mayores, quienes a menudo enfrentan sentimientos de soledad y aislamiento. Eventos como el del grupo Que Canta son una forma efectiva de combatir estas emociones.
El apoyo constante de los organizadores
Es crucial señalar el compromiso de la directora del centro, Hélène Delhomme, y del animador, Philippe, en la creación de un ambiente cálido y acogedor para los residentes. A través de su dedicación, han conseguido establecer programas variados que cumplen con las necesidades de los ancianos, propiciando actividades que no solo son entretenidas, sino también enriquecedoras.
La música como vínculo intergeneracional
La música posee la capacidad de crear lazos más allá de las barreras generacionales. En un mundo donde la tecnología impulsa una separación entre jóvenes y mayores, la música se erige como un espacio de encuentro. Los jóvenes, al escuchar las historias y recuerdos que evocan las canciones de antaño, pueden entender mejor la riqueza de la experiencia de vida de los mayores.
La importancia de las actividades culturales
Además de la música, es esencial que las residencias de ancianos ofrezcan una programación cultural diversa que incluya arte, teatro y danza. Esto no solo mejora la calidad de vida de los ancianos, sino que también les permite mantener su mente activa y fomentar relaciones sociales. La cultura actúa como un motor para el desarrollo personal y comunitario.
La respuesta del público: participación activa
La calidez del evento quedó reflejada en las sonrisas de los residentes, quienes se mostraron activos y participativos durante el recital. Se pudo observar cómo la música no solo fue un mero entretenimiento, sino un catalizador de emociones y recuerdos, provocando el canto compartido y las historias que emergieron tras cada acorde.
Conclusión
Eventos como el del grupo Que Canta son un ejemplo perfecto de cómo la música puede enriquecer la vida de los ancianos, creando momentos de alegría y conexión. La combinación de un repertorio variado, un ambiente acogedor y la participación activa de los residentes subraya la relevancia de la música en la tercera edad, convirtiéndola en un recurso valioso para mejorar su bienestar emocional y social. La dedicación de los organizadores también destaca la importancia del compromiso en la creación de un entorno positivo en las residencias de ancianos. La música, sin duda, se revela como un lenguaje universal que nunca deja de unir a las personas, sin importar su edad.





