En el corazón de la **catedral de Saint-Pierre-et-Saint-Paul** de Troyes se erige un tesoro patrimonial tanto discreto como impresionante: su **gran órgano**. Considerado como una obra maestra de la **ingeniería musical**, este instrumento excepcional, cargado de historia y emociones, juega su futuro a partir de este domingo 13 de julio.
Se lanzará un llamado a la mecenas para su imprescindible restauración gracias a un gran concierto que comenzará a las 17 horas con **Augustin Prudhomme**, el organista titular, acompañado de la soprano **Chloé Chaume**, solista en la **Ópera de Hong Kong**. Posteriormente, se celebrará un concierto cada domingo hasta el 6 de septiembre.
El reto es importante: “Como todo instrumento musical, este órgano requiere un **mantenimiento** muy preciso. Estamos llegando a un punto donde necesita ser restaurado, de lo contrario, pronto no podrá ser tocado”, advierte Augustin Prudhomme. Originalmente construido para la **abbaye de Clairvaux** en el siglo XVIII, el órgano fue trasladado a la catedral en 1794.
Para revivir este instrumento majestuoso, la **Fondación del Patrimonio** lanzará a partir de este domingo un llamado a la generosidad de todos: mecenas, empresas y particulares. Paralelamente, se organizará un festival excepcional durante todo el verano de 2025 para celebrar la riqueza sonora del órgano y fomentar nuevas vocaciones (todas las fechas haciendo clic aquí).
Concebido en el XVIII para la abbaye de Clairvaux
Encargado a **Jacques Cochu** entre 1731 y 1736, se trata del más **imponente** instrumento jamás realizado por el famoso constructor châlonnais. Un “gran 16 pies” que, desde su inauguración, fue considerado como uno de los más notables de su época.
Durante la Revolución, la abbaye de Clairvaux fue confiscada como bien nacional. El consejo de la catedral de Troyes, que solo contaba con un pequeño órgano de coro, adquirió este instrumento excepcional. Fue desmontado en 1794 por **René Cochu**, nieto del constructor, y posteriormente almacenado durante varios años bajo la **torre Saint-Paul**.
Instalado en la catedral de Troyes en 1808
La reinstallation del órgano no fue posible hasta 1808, tras la controvertida construcción de un **tribuna** de piedra que parcialmente cubría la **rosace**. René Cochu lo volvió a montar con algunas modificaciones y un nuevo sistema de viento, antes de que **Nicolas Séjan**, famoso organista del rey, asegurara su recepción.
A lo largo de las décadas, el instrumento experimentó varias modernizaciones, sin jamás perder su esencia. Catalogado como **Monumento Histórico** en 1963 por su parte instrumental y en 1974 por su **buffet**, el órgano ha seducido a grandes nombres de la escena musical francesa: **Marcel Dupré**, **Marie-Claire Alain**, **André Marchal**, **Pierre Cochereau**, entre otros.
A pesar de su gloria, el órgano no escapó a los **tumultos** del siglo XX. Entre 1964 y 1969, sufrió una reconstrucción en un espíritu neoclásico por la empresa **Danion-Gonzalez**. En 2004, la consola fue completamente reconstruida por **Augustin Prudhomme** (ebanistería), **Marc Hedelein** (factura) y la empresa **Kimber-Allen** (electricidad), prolongando aún más la vida de este gigante sonoro.
1,8 millones al menos para restaurarlo
Desde entonces, el órgano de la catedral de Troyes ha seguido **asombrando** a fieles, curiosos y melómanos por su potencia sonora y su riqueza expresiva. Con sus 55 registros repartidos en cuatro teclados y un pedal, ofrece una **paleta sonora** única que atraviesa los siglos, desde el barroco hasta composiciones contemporáneas. Más que un instrumento, el órgano de Troyes es un testigo vivo de la historia musical francesa, encarnando la excelencia de la **fabricación de órganos** y la capacidad de la música sacra para hacer vibrar las piedras centenarias de la catedral.
Respaldada por la **Dirección Regional de Asuntos Culturales** de Grand Est y la **Fondación del Patrimonio**, la restauración tiene como objetivo devolver al órgano su esplendor original. Este ambicioso proyecto también involucra a otros actores como la **asociación diocesana**. Estimada en más de 1,8 millones de euros, excluyendo impuestos, esta operación movilizará habilidades raras y valiosas para la limpieza y readaptación de las esculturas del buffet, la revisión completa de la **tubería** de madera y metal, así como la restauración de los **somieres** y mecanismos.
“Lo que más cuesta es la mano de obra”
Este proyecto movilizará a **artesanos** altamente especializados y promete una redescubrimiento sonoro sin precedentes. “Es necesario revisar toda la mecánica, ya que la última restauración fue en 1969. Hay que desmontar todo, hay más de 5,000 tubos. Todo esto debe ser desempolvado, soldado de nuevo y reajustado. Lo que más cuesta no es el material, sino la **mano de obra**. En la factura del órgano, es un trabajo de orfebre”.
Al mando técnico del proyecto está **Éric Brottier**, organista e ingeniero reconocido, quien velará por la fidelidad acústica y patrimonial de las intervenciones. Acostumbrado a grandes obras (Amiens, **Notre-Dame de París**), aportará su exigencia y pasión a este proyecto excepcional.
El objetivo es unir los donantes públicos y privados: el órgano de Troyes no puede permitirse desaparecer en el silencio. “Es un **patrimonio vivo**. Este proyecto lo hemos llevado durante más de 10 años. Ya ha sido postergado varias veces. Hoy, debemos hacerlo funcionar”, insiste Augustin Prudhomme.
Cada domingo, hasta el 6 de septiembre, organistas de renombre internacional, como **India Kunstevich** o **Michael Matthes**, se presentarán, a veces acompañados de solistas, para revelar las múltiples facetas de este instrumento raro. Avanzándose hacia un concierto excepcional, el 9 de diciembre, con el conjunto de la **Sportelle**, marcando el inicio de la temporada de la Fundación **Rocamadour** para la música sacra, como punto culminante de la movilización.

