
Las nuevas reglas aseguran que las tiendas siempre deben indicar el precio de referencia con sus compras a partir de finales de mayo. Ese es el precio más bajo publicado por el vendedor durante el período de 30 días anterior al descuento.
Además, habrá una prohibición explícita de las reseñas falsas. Eso significa que las empresas ya no pueden publicar reseñas sin tomar medidas “razonables y proporcionadas” para verificar que provienen de consumidores reales. También se planean cambios para los mercados en línea. A partir de ahora, los consumidores deben poder distinguir claramente entre vendedores privados o empresas a través de una obligación de información adicional.
Además, la nueva directiva amplía los derechos de los consumidores con respecto al comercio electrónico. Por ejemplo, a partir de hoy, los consumidores también pueden contar con los mismos derechos que para los servicios digitales pagos para los servicios digitales para los que deben proporcionar sus datos personales en lugar de pagar por ellos. En términos concretos, esto se refiere, por ejemplo, a las redes sociales y las llamadas aplicaciones en la nube “gratuitas”, en las que los usuarios se consideran consumidores cuando tienen que proporcionar sus datos personales a cambio del acceso a esos servicios digitales.
